Vecinos de Providencia cuentan que se podaron varios ejemplares y no han sido reemplazados
La municipalidad dice que se trata de árboles deteriorados, pero especialistas indican que la poda indiscriminada los debilita.
La arquitecta y paisajista Daniela Cortés lleva el registro de una saga que no quisiera mostrar. Vive en Providencia y desde enero de este año ha contado al menos diez plátanos orientales cortados en la avenida Ricardo Lyon, al llegar a Providencia. Estos árboles, un sello distintivo de la comuna, son beneficiosos.
«Crecen rápido, dan mucha sombra, generan una bodega vegetal capaz de cubrir hasta cuatro pistas de la calle más las veredas. Y es una planta caduca. Si no botara sus hojas, haría que estos sectores fueran muy húmedos y oscuros durante el invierno», explica.
A Cortés le llama la atención que se talen plátanos orientales grandes, adultos, sanos, con hojas. Troncos que se cortaron en junio hoy incluso tienen brotes.
«Es una práctica que va más allá del caso puntual, se ve la tendencia de cortar árboles adultos», dice la paisajista, quien publica actualizaciones del tema en su cuenta de Instagram (@tallerdisenatujardin).
La profesora Virginia Leiva, de 72 años, cuenta que tras el estallido se cambió desde el centro de Santiago a la calle Ricardo Lyon precisamente por los plátanos orientales. Dice que le recuerdan su infancia en San Bernardo.
«Sufro cada vez que veo que cortan uno porque deben tener unos 100 años. Los han ido sacando de la calle Lota, Carlos Antúnez y Eliodoro Yáñez. No estoy en contra de la municipalidad, pero sí de lo que están haciendo con estos árboles. He preguntado qué pasa y dicen que están enfermos, pero no es así», acusa.
Cortés explica que en el cruce de Nueva Providencia con Ricardo Lyon se han retirado al menos cuatro grandes árboles.
«La semana pasada terminaron de destroncar los últimos. Fue impactante porque esa parte es bien calurosa. Imaginemos cómo será este verano sin ni un árbol que dé sombra. La municipalidad debiera informar cada vez que un árbol añoso es cortado, decir por qué y cuál es el plan, si se pondrá otra especie. Pero esto no es algo puntual, es una práctica que se da en muchas comunas», indica.
Cynnamon Dobbs, doctora en Ciencias e investigadora del Centro de Estudios Territoriales de la Universidad de los Andes, dice que no es una buena opción sacar estos ejemplares.
«Los árboles se demoran un montón de tiempo en crecer, los plátanos orientales, independientemente de que nos dan un poco de alergia, tienen bastante edad, entregan un carácter y belleza a la calle y al cortarlos, eso desaparece», indica.
«Al mirar los cortes, ninguno de los troncos se ve con pudriciones centrales. Al parecer eran árboles que estaban bastante bien, no eran riesgos», detalla tras ver las fotografías.
Qué dice el municipio
Manuel Alba, jefe del Departamento de Gestión de Patrimonio Arbóreo en la Municipalidad de Providencia, explica que en 2025 se han retirado ocho ejemplares en el sector de Ricardo Lyon.
«Actualmente se desarrollan nuevos operativos focalizados en árboles que representan un riesgo. La extracción de algunos plátanos orientales responde a razones de seguridad, presentaban un avanzado deterioro fitosanitario, lo que aumentaba significativamente el riesgo de accidentes para los miles de personas que circulan diariamente por Lyon», asegura.
Alba explica que estos ejemplares se han deteriorado por la falta de agua, menor riego y aumento de las temperaturas, pero que el plan es plantar nuevos ejemplares para reponer los que se han sacado. En el municipio saben que son un símbolo de la comuna y ayudan a la comunidad, por ejemplo, al bajar la temperatura hasta 5°C en pleno verano.
«El plátano oriental es parte del patrimonio paisajístico de Providencia, especialmente en calles como Ricardo Lyon, Pedro de Valdivia y Andrés Bello», menciona.
El problema detrás de todo esto, dicen los especialistas, es que si los árboles están enfermos o débiles, es por culpa de los cables eléctricos.
«Se enferman porque se podan mal, las compañías eléctricas los cortan sin ningún conocimiento técnico. Llegan con una motosierra, cortan de cualquier manera y eso hace que los árboles se enfermen y se genere riesgo de caída», dice Cortés.
Enrique Arce, director de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad Mayor, cuenta que en el rubro se habla de «poda municipal» para identificar una intervención sin mayor destreza o preparación.
«Lo hacen en cualquier parte del árbol sin considerar dónde está su carga de madera y sucede en todas las comunas. Muchos municipios delegan las podas en las empresas eléctricas, incluso han cortado araucarias por la mitad porque tienen contacto con los cables. Los cortes son heridas que exponen todo el sistema vascular del árbol y permiten el ingreso hongos e insectos que perjudican su salud», explica.
Coincide Dobbs: «Si se poda en un lugar inadecuado de la rama, se debilita la estructura del árbol y esas ramas se pueden desenganchar más fácilmente. Se debilitan las copas de los árboles porque dañan su arquitectura natural. Si alguien sabe podar, esto no sucede».
Arce añade que los plátanos orientales llegan a su fase adulta en cinco años. Se podrían reemplazar por otras especies nativas que necesitan menos agua, pero son de más lento crecimiento. El quillay podría tardar diez años en dar buena sombra con un buen manejo. Por ejemplo, cortando las hojas que crecen en la parte baja para que el ejemplar ocupe esa energía en crecer hacia arriba sin dispersarse.


