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Autor de la Foto: RAUL BRAVO
Título/Pie de foto: Una vez sentado, la cabeza de Edgar Veloso le queda a unos 5 cm del techo.
Altos agrupados en Facebook lo consideran uno de los modelos más cómodos
En el 1,51 metro de altura del auto se acomoda bien gracias al espacio de la cabina y al volante regulable.
Diego Villegas C.
Edgar Veloso tiene 24 años, estudia Derecho en la U. Andrés Bello y siempre ha sido un amante de los autos. Hasta ahí ningún problema. El conflicto se da cuando tiene que lidiar con su 1,96 m de estatura para acomodarse bien en un vehículo, ya sea en el asiento trasero o en el delantero.
«Uno cree que los autos grandes generalmente son para las personas de gran estatura, pero resulta que no tienen habitáculos tan grandes», dice el universitario, jefe de los barítonos bajos del coro «Crecer Cantando» e integrante del Club de los Altos de Facebook, donde unas 200 personas sobre el 1,90 m comparten sus vivencias fuera de la talla promedio de los chilenos.
Uno de los datos que se comparten, además de dónde comprarse ropa y zapatos, es el auto más cómodo para su estatura. Curiosamente, uno de los modelos más mencionados es el Suzuki Swift, un compacto (desde $5.990.000) que mide 3,89 m de largo, tiene un ancho de 1,69 m y una altura de 1,51 metro. Esto, según explican algunos miembros del club, deja un espacio perfecto para una buena conducción.
«Es súper amplio y cómodo por dentro. Además, las piernas me quedan súper cómodas en este vehículo», comenta Veloso.
Rodolfo Cárdenas, también del grupo, tiene una opinión similar. «El auto es bien engañador, tú lo ves por fuera y es un hatchback pequeño, pero en su interior es bastante amplio. Yo mido 1.95, corro el asiento para atrás y pueden subirse personas sin problemas», cuenta este administrativo de una universidad y dueño de un Swift Sport de 2013, quien en varias ocasiones se ha tenido que bajar de otros autos simplemente lanzándose al suelo para poder salir de ellos y que en modelos deportivos, como por ejemplo en un Nissan 350Z, simplemente no entra.
«O termino haciendo malabares o me caigo, pero nunca salgo como la gente normal», dice.
Rodrigo Pinto, especialista en ergonomía de la Asociación Chilena de Seguridad, explica que «los vehículos de menor tamaño privilegian el tamaño de las cabinas para el conductor, más que para el vehículo entero. En un sedán más familiar, por ejemplo, se achican los espacios para el piloto para darle más espacio al interior completo. En los compactos o modelos hatchback, puede que el diseño se enfoque más en las cabinas delanteras».


