Un batallón de figuras de la TV intenta resolver el misterio tras el silencio de El Halcón
Fue Pamela Díaz la que puso el dedo en al yaga esta semana, Y en las propias narices de Fernanda Hansen, la polola del animador.
Paz Bascuñán, Francini Amaral, Karen Doggenweiler, Krishna de Caso, Lucerito, Fernanda Hansen. Todas ellas tienen algo en común: alguna vez estuvieron, de una u otra manera, vinculadas a Felipe Camiroaga. Y ninguna fue presentada al tiro (algunas nunca) como pareja oficial del cotizado animador de 43 años.
Su actual relación con Fernanda Hansen, de hecho, se supo cuando la rubia sufrió un accidente mientras andaba a caballo en la parcela que Felipe tiene en Chicureo el 19 de julio pasado. Antes, nada. Y no se les ve en público.
Fue precisamente eso lo que Pamela Díaz criticó el lunes, en el «Viva la mañana», cuando Fernanda se burló de una foto en la que La Fiera y su novio aparecen besándose a la salida de una discoteca.
«Es pura envidia. A mí por lo menos me sacan a dar una vuelta, a ti te llevan a Chicureo nomás», lanzó ante el desencajado rostro de Hansen.
Entonces surgió la pregunta, justa, precisa y necesaria, en el mes en que se celebra el día de los enamorados: ¿Por qué Felipe no saca a pasear a sus pololas?
Ya en el 2008, su hermano mayor, Francisco Camiroaga, deslizó algunas claves en el suplemento «Primera fila». «Puede ser algo genético. Ninguno de los hermanos somos muy fanáticos de la idea de casarnos, por distintos motivos.», dijo y seguido puntualizó: «No es culpa de Felipe no haberse casado, es más culpa de las mujeres que ha tenido, por decirlo de una forma. No es fácil encontrar a una pareja para un tipo como él».
Para Mariana Marino , modelo que fue vinculada con el madurón Felipe, el tema tiene que ver con que «él es muy reservado con su vida personal. Busca mujeres con perfil bajo y que no salgan todos los días en la tapa de un diario. Ni es de ir a eventos sociales».
La esposa de Hotuiti, Francisca Ayala, coincide con ella. «Quiere cuidar su privacidad, pero creo que además le da miedo mostrarse con alguien, que no resulte y que todos lo interroguen por eso».
En esa línea, la periodista de «En portada»Alejandra Valle es algo más dura. «Es extremadamente celoso con su vida privada. Tanto que no piensa que puede pasar a llevar los sentimientos de la pareja. Pasó con Francini, con quien estuvo dos años, y Quenita Larraín, con quien tuvo una historia más fugaz».
Andrés Velasco , un actor de esos solteros bien empedernidos, suma que «le debe gustar ver películas, salir a comer, tener su guachita, pero para afuera defiende harto su soledad».
Pablo Schilling , el mismísimo que negó hasta la semana pasada su relación con Angie Alvarado, postula que el silencio del animador se debe a tres puntos: «Mantener su privacidad; destacar por su trabajo y no por sus amoríos y, el más fuerte, sentir miedo que le conozcan una relación, comprometerse, involucrarse. Eso le pesa».
La estupenda Andrea Dellacasa de entrada advierte que «no estaría con un hombre así». Para la argentina, «él es un hombre bastante especial. Es muy raro que a su edad no tenga un hijo o que no se haya casado. ¿Será real su relación? Me parece que es un tongo».
La de Alejandro Chávez es una teoría bien distinta. «Felipe encuentra que la Fernanda es muy rica para andar mostrándola en la calle. No la quiere exponer ni perder», comenta.
«Felipe juega a mantener ese misticismo de su soltería y es parte de su encanto», sostiene el pícaro Eduardo Fuentes .
Recuadro :
Fernanda Hansen
«Ni que fuera perrito para que me saquen»
La incontrolable ansiedad de Pancha Merino por querer saberlo todo, la llevó a poner en aprietos a Fernanda Hansen ayer durante un contacto en directo de la rubia con el «S.Q.P.».
«Nunca te hemos visto paseando con Felipe. Pamela Díaz dijo que por lo menos a ella la llevan a un restaurante», dijo la actriz.
«Ni que una fuera un perrito para que me saquen a pasear», fue la respuesta de la Hansen.
La Merino le dijo que su pololeo era «indoor», a lo que la animadora le respondió que «hay gente que le gusta más mostrar su vida y otros menos. Yo trato de ser respetuosa».


