Tabla con la diferencia de precios entre ambos países
Los precios en Argentina son hasta un 136% más caros que en nuestro país, debido a los altos aranceles que se pagan por importar ropa y calzado.
«Cada vez que voy a Chile me traigo un par de zapatillas de marca. La ventaja de ir a Santiago es que uno encuentra una mayor cantidad de tiendas y con precios muy atractivos. En Argentina no hay grandes retailers, donde se puede acceder a diferentes ofertas y a una amplia variedad de modelos que acá no se consiguen. Ni siquiera hay outlet. Los que dicen serlo tienen precios muy altos», cuenta.
Si bien también hay iniciativas para impulsar las ventas de los artículos de vestuario, como Black Friday o Cyber Monday, García reconoce que los precios siguen siendo bastante altos respecto a nuestro país.
La tabla adjunta -con información extraída de las mismas marcas que operan en ambos países- muestra la gran diferencia de precios que existe, evidenciando que los valores pueden llegar a ser hasta un 136% más caro al otro lado de la cordillera. Esto sin tomar en cuenta que en las tiendas del retail y en los outlets chilenos se pueden conseguir ofertas aún más atractivas que las que están publicadas en este informe.
Millonarias ganancias
El economista George Lever, gerente de estudios de la Cámara de Comercio de Santiago de Chile, menciona que hasta julio de este año tenían registrado un poco más de 1,1 millón de visitantes argentinos. «La cercanía geográfica por ser países limítrofes, los bajos costos de desplazamiento y las preferencias arancelarias generan un escenario que incentiva el turismo de shopping. Estimamos que el gasto total en lo que va del año supera los 500 millones de dólares, lo que es bastante bueno para el sector».
«El principal incentivo de los argentinos vuelven a ser las diferencias de precios, tal como era años atrás, previo a la pandemia, en que se desmoronó el turismo por las restricciones a la movilidad, y previo al proceso inflacionario que experimentó Chile entre 2021 y 2023», explica.
El ejecutivo detalla que lo más buscan los visitantes argentinos es ropa y calzado (incluido zapatillas). «Principalmente buscan productos de marca. También compran mucha tecnología, electrónica, y repuestos y accesorios automotrices: estos últimos especialmente en las ciudades fronterizas», indica.
Economía cerrada
El doctor en sociología económica Daniel Schteingart, director de planificación productiva de Fundar -organismo argentino especializado en políticas productivas- señala que su país tiene una estructura de precios relativos. Es decir, cuánto cuesta un bien en relación a otro bien y servicio, que es bastante anómala a nivel mundial y diferente a la de Chile.
«En Argentina, la ropa y el calzado son caros respecto al resto de las cosas. Y hoy están particularmente caros si uno lo mide en dólares. Eso hace que muchos argentinos crucen a Chile a comprar este tipo de insumos. Lo mismo pasa con la electrónica», comenta.
¿Por qué los precios son tan altos?
«Hay varios factores que influyen. Pero hay uno que tiene que ver con un rasgo bastante distintivo de este país y tiene que ver con que Argentina es una economía muy cerrada. Es una economía en que los aranceles de importación que se pagan a la ropa y el calzado son del 35%, que es una de las cifras más altas del mundo. Chile, en cambio, tiene aranceles muy bajos».
Al ser una economía cerrada hay mucha producción local.
«Claro. Todo este tipo de insumos se abastecen mayormente con producción local. Pero es una producción que está muy protegida, lo que redunda en mayores precios».
A ello le suma las dificultades que tiene el país para importar productos. «Como tiene estas complicaciones, agranda aún más el costo de la importación».
Schteingart añade que la inestabilidad de los últimos años también influye. «Los problemas de brecha cambiaria y la situación económica tienden a incidir en los bienes durables».
¿Por qué?
«En los bienes durables hay incertidumbre respecto al costo de reposición. Entonces, los comerciantes y empresarios se cubren de esa incertidumbre por la vía de mayores márgenes (aumentan los precios de los productos). En ropa y calzado hay algo de eso que también juega, porque tienen carácter durable».


