Karen Amenábar y Bárbara Vos: juntas, muy juntas, contra Marlen
La ex de la Olivari fue rescatada de la soledad por la modelo argentina y su esposo chileno. Desde ese día armamos una familia, dicen.
La misma tarde en que Karen Amenábar -rockera motoquera casi anónima hasta entonces- contaba su verdad sobre la relación amorosa que mantuvo por cinco meses (y hasta ese día) con Marlen Olivari, la señora Bárbara Vos encendió su caja, la vio y sintió el inexplicable impulso de proteger a esa mujer. Se preguntó a sí misma: «¿Qué hace ella sentada allí?», y luego le ordenó a su flamante marido que la llamara al canal. «Esa mujer está loca. Loca porque no está lucrando con su historia», fue su argumento heroico. Luego, se vistieron y fueron a buscarla. La encontraron: Karen estaba sola, sentada en la vereda, fumando un cigarrillo.
– Bárbara, ¿por qué fuiste por Karen, si no la conocías?
– Porque le creí y percibí a través de la pantalla que ella estaba completamente sola. Era increíble ver a la chica que tenía la noticia del momento, el boom mediático, el hito farandulero, sentada sola, fumando en la calle. Es que yo viví una situación con Marlen: ella me joteó en la puerta de un camarín, en un canal, hace unos meses. Si hubiera sido un hombre, le doy un cachetazo y pasa, pero era ella, y la verdad es que yo me sentí mal, me quedé paralizada, no supe cómo reaccionar. Fue todo muy raro. Cuando Marlen me aborda, yo en ese momento estaba saliendo con Roberto Dueñas, éramos amigos especiales, y cuando le cuento a Roberto de esta situación, no me atendió nunca más el teléfono. No lo vi más.
– Karen, ¿por qué revelaste tu relación con Marlen?
– Lo hice porque no me quedó otra. Víctor Gutiérrez tenía un video de ocho minutos con imágenes de aquellas, de Marlen y yo, y me dijo: «Mira, o muestro las imágenes y después hablas, o hablas ahora y no las muestro». La gente tiene que entender que si Víctor Gutiérrez no existiera, yo nunca habría contado de mi relación con Marlen, nada de esto se hubiese sabido, y yo estaría con ella aún.
– ¿Hiciste lo correcto?
– Hasta ahora estoy tranquila, porque no ha salido nada a la luz. Un amigo de Marlen tiene ese video, y estaba presionando. Yo evité que lo mostrara. No sé si lo hará algún día. Yo pensé: Víctor Gutiérrez se cagó a Michael Jackson, no me voy a poner a pelear con él. Y hablé. Yo venía en mi moto, me bajo, veo una cámara que me empieza a grabar y oigo: «¿Tú eres la pareja de Marlen Olivari?», y ahí me doy cuenta de que es Víctor Gutiérrez, no lo podía creer. El que se cagó a Michael Jackson venía a cagarme a mí. Le pegué, le tiré una sarta de garabatos, fueron cinco minutos arduos, estaba en shock, y él me gritaba: «¡Tengo pruebas de que tú y ella están juntas! ¡Mejor habla por las buenas!», y me muestra las imágenes. Ahí, yo me transformo en un bebé de un mes.
– ¿Llamaste a Marlen antes de hablar?
– Cuando estaba peleando con Víctor Gutiérrez, me llamó la mánager de Marlen, y me dijo que tenía lista una entrevista el viernes en «Primer plano» por lo de Marlen. «¿Cómo sabes eso si yo recién estoy hablando con Gutiérrez?», le pregunté. Ahí me entró la duda. Creo que esto venía preparándose de antes.
– ¿Sugieres que la idea de hacer público el romance fue de Marlen y su mánager?
– Nosotras creemos que sí. Todos sospechamos. La gente que me ve en la calle me dice: «pucha, te cagaron». Mira, yo hablo con Marlen el 30 de diciembre. Ella iba bajando por Agua Santa, en Viña, cargando los muebles en la camioneta del papá porque la habían chocado, y muy amorosamente me dijo que pasaría el año nuevo con sus papás. Mentira. Lo pasó con Alejandro Koch en el departamento que recién habíamos arreglado juntas y al día siguiente parte con Marrochino no sé adónde, y se fue. Y justo Gutiérrez me pilla. Y justo me llama la mánager. Después, esto explota, la Marlen desaparece, su mánager no me contesta más el teléfono y decidí citar a todos los medios a una conferencia de prensa. Fue todo en un día. Me sentí traicionada por la Marlen, y todo me daba lo mismo.
– Dime, ¿en qué beneficia esto a Marlen?
– O sea, ella estaba acabada. Ahora tiene más pega, le dan pelota, volvió a grabar para «Infieles» y apareció sentada con Piñera.
– Y a ti, Karen, ¿te hizo bien contar esta verdad?
– En mi pega no me afecta porque a nadie le interesa. En la calle, los pocos que se me acercan, son buena onda. Me han dicho que hagamos un trío, «mijita rica, cómo te comiste a esa negra fea», de todo, obscenidades, que la Marlen es puro tongo, que está mejor la Bárbara, qué ganas de ser el marido de ella, y me felicitan por el cambio. ¿Te digo algo? Esto me hizo pésimo con mi familia. Mañana estoy de cumpleaños y ninguno está a mi lado. Estoy sola. La familia es lo que más me importa y esto ha sido como el forro. Desde que di las entrevistas que no tengo contacto con ellos. Sólo con mi papá he hablado por teléfono, porque es un poquito más abierto de mente, pero familiarmente, esto fue un costalazo duro.
– ¿Aún la amas?
– Ehhh. Mmmm. No. Tengo dos cajones, en uno guardo recuerdos muy bonitos que son sólo míos, y en otro tengo mucha rabia, porque me sentí estúpida y totalmente usada. Tendría que pensarlo siete días para responderte si la amo o no, y te diría que no, que ya no la amo. La amé mucho. Es pasado.
– Bárbara, ¿qué fue lo primero que hiciste al verla?
– La vi como un pollito, y le pregunté si había comido algo. Me dijo que nada, en todo el día, y la invitamos a comer una tremenda parrillada.
– Karen: Ellos me han abierto los ojos. Desde ese día armamos una familia. Hubo una empatía automática con la Bárbara y su marido.
– Bárbara, ¿qué nombre tiene esta relación?
– No sé. Somos amigas. Pasa un fenómeno muy gracioso: la gente, lejos de decirnos cosas feas cuando nos ven juntas, nos dicen cosas lindas, nos aplauden, las mujeres sobre todo.
– ¿Y qué rol juega tu marido en todo esto?
– Él aplaude. Necesitamos a alguien que nos aplauda. Mi marido es mi amigo, mi compañero, es la persona que me cuida y que ahora también está cuidando a Karen.Él está feliz si yo estoy feliz. Nos exponemos así porque queremos quitarle la turbiedad a la homosexualidad y el lesbianismo. ¿Por qué no puede haber una historia de amor entre dos mujeres, aunque una de ellas esté casada? ¿Quién nos prohíbe? ¿Y por qué está mal? ¿Quién nos puede decir algo? Además, nadie ha dicho que seamos una pareja.
– ¿Están preparadas para recibir la reacción de la mitad conservadora de este país?
– Karen: No creo que sea la mitad. Yo creo que un 75 por ciento de la gente nos va a apoyar.
– Bárbara: Eso es lo que sentimos en la calle. Hoy en un «McDonald's» las niñas se acercaban y se sacaban fotos con nosotras. Nos decían: «¡Qué lindas que son!».
«Dueñas sabía que a Marlen le gustaban las mujeres»
Está dolida y se nota. No sólo dice que ya no ama a Marlen, sino que está dipuesta a contar un gran detalle de la relación de la morena con Roberto Dueñas. «Roberto sigue hablando con Marlen, y mientras fue su marido, sabía perfectamente que a Marlen le gustaban las mujeres. No sólo eso, le fomentaba su gusto», dispara.


