El doctor Horacio Croxatto explica el último misterio de la ciencia
Intereses económicos y la caprichosa biología conspiran en contra.
El anhelo de muchas mujeres, si no de todas, es que la ciencia de una vez por todas logre dar con un método anticonceptivo hormonal masculino que sea eficaz, para así liberarlas del control casi total sobre la natalidad. El doctor Horacio Croxatto, investigador de la Universidad de Santiago, está decidido precisamente a contribuir con esta mini liberación femenina.
Durante décadas el especialista ha estudiado sobre fertilidad y reproducción, y hoy realiza pruebas científicas en varones chilenos para inhibir su producción de espermatozoides. Al contrario de lo que se puede pensar, no es el machismo lo que ha impedido resultados óptimos, sino otras razones.
«La OMS es la entidad que ha puesto mayor esfuerzo en el desarrollo de un método anticonceptivo masculino. En cambio, la industria farmacéutica ha estado más reticente a la investigación para desarrollar un producto farmacéutico. Hay dudas sobre si los varones lo van a usar y por ende si será un mercado en el cual valga la pena hacer una inversión. Pero la cosa se ha movido lentamente por razones que también tienen que ver con la biología», explica.
Croxatto dice que ha sido muy difícil interferir con la espermatogénesis. Se ha intentado aplicar hormonas para que el testículo deje de producir espermatozoides, utilizando principios similares a los de la anticoncepción femenina, pero sin resultados óptimos. «Se ha logrado un 50% o 60% de efectividad, lejos de lo que se necesita». Los métodos testeados son mezclas de hormonas administradas por vía oral, inyecciones e implantes hormonales subcutáneos, todos aplicados por diversos períodos de tiempo que van desde día a día hasta intervalos de meses o años.
Lo peor para los científicos como Croxatto es saber por qué los espermatozoides salieron tan rebeldes. Misterio. «Se han buscado explicaciones científicas. Por ejemplo, se han hecho análisis del ADN de los hombres que responden y los que no, para ver si es que hay algún gen que es distinto, pero no se ha encontrado una respuesta todavía», dice.
Hay voluntarios
Cuando se logre un compuesto efectivo en un futuro no tan lejano, cosa en la que Croxatto cree, no habría problemas para que la mayoría de los hombres esté dispuesto a usarlo.
«Me consta que hay hombres que piensan que si su mujer usó la píldora anticonceptiva durante un buen tiempo, ahora a él le toca liberar a su mujer de su esclavitud», opina, y agrega que cuando le tocó convocar voluntarios para estudios clínicos en el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva, demoró muy poco en conseguirlos: «Se les explica de qué se trata el estudio, que van a tener que venir tantas veces, que les vamos a pagar la micro, les vamos a sacar sangre y tomarán pastillas o les pondrán inyecciones».
La ignorada vasectomía
No afecta libido ni erección
El condón es el método anticonceptivo masculino más conocido y utilizado. No tan conocida, y menos aún utilizada en Chile, es la vasectomía. «Por un tema de educación», explica el profesor Croxatto, quien la considera un método anticonceptivo excelente, aunque irreversible, advierte, ya que consiste en la ligadura de los conductos deferentes del hombre (conductos que van desde los testículos a la próstata), lo que impide que haya espermatozoides en el semen. No afecta la libido ni la erección.
«Es muy fácil de hacer, requiere una intervención mínima que se hace con anestesia local y es 100% efectiva», recalca Croxatto, quien dice que en Chile pocos médicos la practican y que para aprender la técnica se debe estudiar en el extranjero. «En Brasil hay muy buenos especialistas», comenta. Uno de los países en el mundo donde más se utiliza es en China.


