Su hermana y su ayudante fueron condenados a 11 años de cárcel por tribunal de Arica
La mujer coordinaba y contactaba a los sujetos que ayudaban en el transporte de la marihuana.
Los dos fueron detenidos junto a un tercer sujeto, el 17 de junio del año pasado, cuando Ramos se juntó con dos agentes encubiertos de la PDI -que se hacían pasar por transportistas- en Avda. Matta con Santa Rosa, Santiago. La misión era recibir las remesas de marihuana que los policías trasladaban desde Arica y que serían guardadas en la casa de Grecia Vásquez.
La investigación había comenzado meses antes bajo la dirección de la Fiscalía de Arica en conjunto con la PDI y la policía y fiscalía peruanas. «Mediante técnicas especiales de la Ley de Drogas, esto es interceptaciones telefónicas y el uso de agentes encubiertos, se logró establecer que dos miembros de esta organización criminal se coordinaban con un tercer sujeto que estaba privado de libertad», contó después de la sentencia Cristian Sanhueza, fiscal de Análisis Criminal de Arica.
En El Callao
El líder de la organización era Óscar Vásquez López, hermano de Grecia y preso en la cárcel El Callao, de Perú, por tráfico de drogas. Pese a su condición, el sujeto coordinaba la adquisición de la marihuana en su país y su posterior envío a Arica, vía terrestre.
La marihuana comprada es la denominada skan o moño rojo, por el tono rojizo de sus cogollos. Ramos era el encargado de recibirla en Arica y verificar su calidad. Luego, viajaba a Santiago para coordinar y ayudar en el traslado a la casa la mujer.
El día que los detuvieron tenían 200 paquetes con un total de 212,5 kilos de droga. Según el avalúo policial, serían vendidos en más de mil millones de pesos.
Grecia Vásquez, representada por su abogado Aldo Duque, declaró voluntariamente. Dijo que lo hizo debido a necesidades económicas y porque temía por la integridad de su hermano. Aseguró que su función era sólo guardar la marihuana.
Sin embargo, fue desmentida por la PDI. En su celular encontraron las conversaciones que sostenía con su hermano Óscar. Él le daba instrucciones, usando palabras en clave propuestas por la misma Grecia -como Uber para referirse al vehículo que trasladaba la droga y teléfonos en vez de decir marihuana- y luego ella se encargaba de contactar a quienes la ayudarían en Chile.
«Es una diligencia bastante excepcional. Técnicamente se denomina una entrega controlada internacional. Por lo tanto, supone un esfuerzo investigativo y de coordinación a nivel estatal de dos repúblicas a través de sus policías especializadas antinarcóticos», comentó el fiscal Sanhueza.


