Investigadores medirán datos de nuestras aguas con extrema precisión
Si hay carreras con el futuro asegurado son aquellas ligadas a la sustentabilidad ambiental. Hacia allá apunta un ambicioso plan del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, que se adjudicó un proyecto que le permitirá adquirir una plataforma de última generación para calibrar sensores oceanográficos.
En simple, esta infraestructura flotante sirve para medir variables como temperatura, presión, oxígeno, fluorescencia, turbidez, pH y presión con CO2, entre otras. Su propósito es obtener mediciones precisas para estudios oceanográficos y climáticos, datos cruciales para el desarrollo nacional del monitoreo y la investigación del océano.
Según explica Nadín Ramírez, director ejecutivo del centro, el equipamiento que utilizan actualmente es antiguo. En general, los investigadores deben enviar sus muestras a Europa o EE.UU., lo que involucra demoras y gastos que pueden llegar a 5.000 dólares por cada estudio. La nueva plataforma reducirá costos y tiempos de respuesta, entregando resultados más precisos.
«Pretendemos prestar servicios principalmente a los investigadores que trabajan en el área de ciencias del mar. Queremos capacitar al personal que realiza mediciones con este tipo de instrumentación y apoyar fundamentalmente a la carrera de Geofísica en la formación de los profesionales de la universidad», destaca.
En esta infraestructura los especialistas analizarán los efectos oceánicos del cambio de la temperatura global, las concentraciones de microalgas nocivas, las transformaciones en los flujos marinos de gran escala o la disminución del oxígeno en el mar que puede provocar muertes masivas en los ecosistemas. Así lo detalla Óscar Pizarro, profesor titular de la UdeC y director científico del Centro de Instrumentación Oceanográfica, quien en conjunto con el ingeniero electrónico Víctor Villagrán Orellana y el oceanógrafo Nadín Ramírez Riveros lideran la iniciativa denominada «Plataforma meteorológica para calibración de instrumentos oceanográficos fundamentales».
Un error de una milésima en la concentración de un elemento, advierte Pizarro, puede afectar por completo el resultado de una medición: por ejemplo, la disminución del oxígeno en el mar, que eventualmente puede provocar muertes masivas en los ecosistemas. De ahí la importancia de contar con mediciones en extremo precisas.


