Le estropearon dos sillas del comedor y le arruinaron un sofá del living
Hay empresas que cuentan con seguros asociados, pero solo resguardan objetos en casos de accidentes mayores
Mariel Aereboe vivió una amarga experiencia con una empresa de transporte. La ex modelo argentina contó en sus historias de Instagram que hace menos de un mes se cambió de domicilio y durante la mudanza se estropearon tres muebles.
La historia se resume así. El año pasado Mariel regresó a Chile, tras varios años viviendo en Estados Unidos. Todas sus mudanzas las hizo siempre con la misma empresa. Pero cuando llegó a Santiago no la encontró disponible y debió contratar otra para que le guardara sus muebles en una bodega.
El problema llegó cuando se quiso llevar las pertenencias a su nuevo hogar. La empresa le avisó que no se haría responsable en el caso de que otra firma hiciera la mudanza. Además, dice Mariel, enfatizaron que si algo se rompía o estropeaba, el seguro sólo funcionaría si el servicio lo hacían ellos.
La argentina, entonces, los contrató para trasladar los muebles desde la bodega a su casa. «En cualquier mudanza a veces ocurren accidentes, como que se raye una puerta o se rompa un marco de fotos. Pero las empresas serias lo informan. En este caso me llevé la mala sorpresa de encontrarme con dos sillas rotas (un tapiz rasgado y una pata de madera quebrada de otra), además de un sofá manchado. Nadie me comentó», afirma.
Para colmo, agrega, cuando reclamó nadie asumió su responsabilidad. «Un trabajador hasta me acusó a mí de haberlo hecho. Luego me dijo que me iba a dejar todo arreglado».
Pese a estos inconvenientes, le exigieron el pago inmediato del 20% que le faltaba pagar. «Dijeron que si no pagaba, no podían traer las cosas que rompieron. Y que en diez días hábiles tendrían mis sillas».
¿Y respecto al sofá sucio?
«No colocaron nada para protegerlo. Lo arrastraron por el pasillo y quedó negro. De eso dijeron que no se podían hacer cargo».
Diez después de la mudanza, la ex modelo contactó a la empresa que le ofreció $60.000 por concepto de restitución. «Les mencioné que las sillas más baratas pueden costar $30.000, pero que las mías eran de terciopelo y madera provenzal. Además, son de un juego de un gris específico que no se puede reemplazar por cualquier gris», cuenta.
Como no aceptó la solución, le ofrecieron $200.000 como compensación. Si bien quedó conforme con el monto enfatiza en la importancia de escoger una buena empresa de transporte. En su caso, nunca había tenido problemas. Ni siquiera cuando se cambió de país.
Elija bien
Mario Khamis, dueño de la empresa de mudanzas Simahk, aclara cómo funciona el sistema. «Si una persona quebró un vidrio o una silla, tiene que responder la empresa que presta el servicio de traslado. Las aseguradoras sólo responden en caso de que se dañen las cosas en choques, volcamientos o si se incendia el vehículo. Tampoco aseguran robos de camiones, aunque hay algunas que sí lo hacen».
¿En qué se debe fijar uno?
«Lo importante es buscar una empresa que sea recomendada por otra persona: eso es lo mejor. También se puede ver por las referencias de las personas en Google. Porque en el sitio web la compañía se puede ver muy linda, pero quizás no trabajan bien».
José Santelices, propietario de Mudanzas Santelices, concuerda en que la empresa debe hacerse responsable. «Uno cuando cobra considera este tipo de situaciones. Cualquier compañía responsable va a responder. Si nosotros rompemos una silla o cualquier cosa, tenemos a restauradores que dejan los muebles tal cual como estaban. Si no se logra reparar, respondemos igual».
El abogado Hugo Muñoz, académico de la Universidad Central, entrega la información legal. «La mudanza es para que le trasladen sus bienes en las mismas condiciones que se los entregó. Es su responsabilidad y para eso se paga el servicio».
Al momento de ofrecerle una indemnización, afirma, la empresa reconoció su responsabilidad. «(Si no le pagan) ella debería acudir al Sernac. Esta es una instancia de mediación que cita al denunciante y a la empresa y les dice: haga uso de sus derechos. El Sernac los puede conminar a solucionar el problema. Si el servicio descubre que hay un incumplimiento del contrato, podría aplicar una multa», señala.


