Especialistas analizan el rayado en un Airbus321 neo estacionado en Pudahuel
Según los expertos, estamos frente a un principiante. Casi todos los jóvenes hacen rayado furtivo en sus comienzos, pero rápidamente se van exigiendo en sus destrezas y en los lugares que eligen, afirman.
Una cara triste rectangular, aparentemente de un gato, por las orejas triangulares, y la palabra ‘cente' amanecieron este lunes en una de las fucsias turbinas de un Airbus A321neo de la línea de bajo costo húngara Wizz Air, estacionado en la losa del aeropuerto de Santiago.
Un grafitero subió a Instagram dos fotos en las que él aparece junto con los rayados. ‘Que nunca nada ni nadie les diga que no son capaces de lograr algo. Esto va para las nuevas y viejas generaciones. Sea lo que sea en la vida, si nadie ha podido, sé el primero en hacerlo aunque no te crea nadie. Acciones y tiempo valen más que mil palabras', escribió. ‘Al que no creyó y me humilló, agradecido, me hizo más fuerte. Gracias a mi hermano rorro por siempre pensar en alto y mi piloto, galáctico Kisu, logré el sueño que todos decían que era imposible: rayar un avión del aeropuerto de Santiago de Chile. Si no es ilegal, no es graffiti, siempre a muerte', agregó.
Temporal y furtivo
‘Estamos ante un acto adrenalínico que busca visibilidad y sentido de pertenencia en su respectiva tribu urbana', dice Arturo Cariceo, académico del Departamento de Artes Visuales de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Explica que la transgresión trasciende de lo artístico y está en los orígenes del grafiti. Durante las guerras de la antigüedad en Europa, por ejemplo, ya hay indicios. ‘Los vencedores intervenían la propiedad del vencido con frases e imágenes de todo tipo', cuenta.
Define al grafiti como un mundo básicamente temporal y furtivo. ‘La clandestinidad es parte del contrato que dice que no debes ser identificado, por lo tanto, tampoco encontrado', asegura.
Cariceo ve en este autor algo del ‘romanticismo grafitero' estadounidense del siglo pasado, que asumía las obras como misiones secretas que generaban grandes victorias, pero también detecta algo distinto. ‘que lo haga público y se jacte es más propio de las redes sociales que de las artes', explica.
El profesor admite que siempre surge la pregunta de si esto es arte o vandalismo. ‘Para mí es vandalismo, sea artístico o no', afirma.
Para él es importante reflexionar sobre el grado de conciencia de la gente que vandaliza el espacio del otro. ‘Cuando un joven raya un muro o algo que asociamos con propiedad privada o patrimonio público, la pregunta es si está al tanto de esta historia cultural del grafiti, de su inclusión como arte, del riesgo patrimonial, del riesgo judicial', dice.
Pintar más alto
‘Los grafiteros son un combo o un pack. Están las grandes producciones, los trabajos permitidos y además están estas intervenciones furtivas. Todo va en un mismo combo', define León Calquín, fotógrafo, dibujante y una especie de curador del grafiti chileno, por su colección de más de 300.000 imágenes sobre el tema, que alguna vez mostró en el sitio en internet ‘Los muros nos hablan'.
Recuerda que una vez había un grupo de grafiteros pintando en Concepción. ‘Se detuvo justo un tren. Ni siquiera se pusieron de acuerdo. Se presentó la ocasión y actuaron. Pienso que eso sucedió ahora. Se presentó la ocasión por diversos motivos y se actuó no más, sacar una foto y chao… se hizo. Esa parte vandálica va incluida en el pack de un grafitero', asegura.
Cuenta que más que sueños, el grafitero tiene desafíos personales. ‘Algo que supere a otros, pintar más alto que otro, pintar trenes', cuenta.
No cree que esto despierte tanta admiración en otros grafiteros. ‘A esta altura ya no deben impresionarse para nada, no es lo vandálico lo que prima actualmente. Se respetan más bien los buenos logros y la destreza', asegura.
Dice que no le impresiona el rayado de un avión o de un tren. Le impresiona que todavía se intente prohibir, lo que a su vez es una motivación extra para practicarlo. ‘El grafiti en general se tiene bien ganado su espacio en la calle. El rayado furtivo no goza de simpatías y es inevitable. Casi todos los jóvenes hacen rayado furtivo en sus comienzos, pero rápidamente se van exigiendo en sus destrezas y en los lugares que eligen'.
Forado perimetral
‘Se produjo el ingreso no autorizado de una persona al sector oriente del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, específicamente en una zona que se encuentra cerrada debido a obras en ejecución', informó la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). ‘De acuerdo con los antecedentes preliminares, el individuo habría realizado un forado en el cerco perimetral para acceder al recinto, lugar donde permanecen estacionadas aeronaves fuera de operación, procediendo a vandalizar una de ellas con grafitis', explicó.
El comisario Amador Morales, del Departamento de Inspección Secundaria Aeropuerto (Deinsa) de la PDI, informó que la DGAC ya hizo una denuncia, ‘lo que ha generado que nos encontremos realizando diligencias para establecer la dinámica los hechos y la posible responsabilidad de los mismos'.
Ni siquiera es el primero
León Calquín, recopilador de imágenes de grafitis, asegura que alguien ya había rayado un avión en Chile. ‘Fue en los tiempos de la vieja escuela. Década de los 90', explica. Asegura que fue muy comentado en la época y que fue obra de uno de los más avezados exponentes de esta disciplina. ‘Y fue un avión activo, no en reparaciones como éste. Se hablaba de pintores de trenes superados por este joven que pintó un avión en actividad', recuerda.


