Tiene los derechos de la cita futbolera, pero a la empresa le quedan sólo tres meses tras 48 años de vida
La descarga de imágenes de internet mermó el interés de los niños por comprar o intercambiar laminitas para pegarlas con cola fría.
En la mañana de ayer, el número electrónico de atención de la tienda Salo de Bellavista decía 02, después de almuerzo estaba en el mismo turno y en la tarde, casi al cerrar, no cambió.
Era el mismo reloj de atención que en otras épocas corría con cientos de niños comprando láminas y albumes con voracidad coleccionista, pero que ayer era la demostración de la caída del negocio.
Sí, Salo, la empresa de los álbumes de los mundiales, de los monos de Disney, de las provocadoras Basuritas y de tantos otros cientos de personajes, va a la quiebra después de 48 años de historia.
«Las láminas y el álbum les permitían a los niños tener a un personaje que de otra manera les sería inalcanzable. Era una forma más económica que comprar un juguete u otro producto, pero el negocio cambió mucho», contó el gerente general de Salo, Álvaro Jadue, a quien le toca cerrar una empresa que inició su abuelo.
«Esto es tremendo, sobre todo para la familia porque nunca se pensó que esto iba a suceder, pero bueno no se pudo», comentó.
Y efectivamente la tienda más clásica de la empresa, esa que está a media cuadra de Pío Nono, se ve vacía. Si hasta los «traficantes» de láminas que se instalaban a metros del local, desaparecieron.
Para Jadue, el problema vino con «la alta penetración de internet que basta con un solo clic para obtener la imagen de un personaje o de tu ídolo deportivo favorito».
«Esto siempre estaba lleno de niños. Los papás los venían a dejar y se sentaban a jugar en las mesas, pero ahora no se ve nada», dijo Patricia Acuña, jefa del local
«Esa tienda era como mítica para mí cuando era chico, porque te imaginabas que era un tremendo castillo donde estaban los personajes y cuando ibas a comprar láminas cachabas que era un lugar rechico», relató Nicolás Copano, un fanático de los álbumes y que se jacta de haber completado los de todos los mundiales que le tocaron en su infancia, más los de Garfield, Nintendo y Pokemon, entre otros.
Los últimos grandes éxitos de ventas fueron las sagas de Dragon Ball y la de High School Musical, pero nada al nivel del fútbol. De hecho, la tradición comenzó con el Caramelos Campeonato dedicado al Mundial de 1962, y nunca se vendió tanto como en 1998, cuando la Selección chilena jugó el Mundial de Francia. (ver secuencia de álbumes ).
«Teníamos muchas esperanzas en el Mundial de Sudáfrica, pero lamentablemente no alcanzamos a llegar. Ahora no sabemos si es que habráálbum de esta copa porque teníamos los derechos, pero es imposible», comentóÁlvaro Jadue.
Germán Becker
«Le puse el nombre a la empresa»
El multifacético Germán Becker, director de teatro y publicista, trabajó en la promoción del primero de los álbumes de Salo que apareció con motivo del Mundial de Fútbol de 1962.
«Le puse el nombre a la empresa, porque a Salomón Melnick, que era mi vecino, toda su familia le decía Salo, así que les dije que la llamaran así», recuerda Becker.
El profesional también participó en otras producciones de Salo. Un album dedicado a la Guerra del Pacífico y el otro sobre la Fuerza Aérea.
«En esas tuve más opinión acerca de los aspectos que se destacarían «, cuenta y lamenta el quiebre de la empresa.
«Salo formó parte de muchas generaciones de niños», recalca.
-Rescate fallido
natynarunyo: invertí mucha plata con el album Pucca, pero veo que no fue suficiente para mantenerlos. U_U… Adiós!
-Visión especulativa
DagoReinuava: ¿Han cachado cuánto van a valer las colecciones de Mitos & Leyendas, ahora que no habrá más ediciones Salo?
-Escuela de vida
Castrulein: Tan grandes enseñanzas durante el colegio: Mis primeras apuestas, tráfico de monitos, chantaje, amenazas, castigos. Que sería hoy sin eso.
-Historias de fútbol y láminas
1 El primer álbum fue el del Mundial de 1962, en que las láminas venían en un caramelo, ya que el fundador, Salomon Melnick, era confitero.
2 El fútbol fue el motor del negocio, como quedó demostrado con el éxito de ventas del España 82.
3 Francia '98 y la participación de Chile en este campeonato, marcan el momento de mayores ventas en la historia de Salo.
4 Goku y Vegeta fueron uno de los últimos grandes éxitos de la empresa, cuando se vendían 80 millones de sobres de láminas al año.
5 Este es el último álbum en la historia de Salo, con Bielsa llevando a Chile a Sudáfrica. Cuesta 500 pesos y 250 el sobre de láminas.
– El escándalo Basuritas
Una tropa de monos asquerosos, haciendo cosas asquerosas, como Guillermo Nigote, Franco Lilla o Matías Queroso, protagonizaron el álbum Basuritas, en 1989.
Las repelentes imágenes y el hecho de que fuera coleccionado por niños pequeños, despertaron la ira de algunos apoderados y profesores de colegios que consideraron que podían perturbar sus tiernas mentes.
El mito cuenta que en algunos colegios se prohibió este álbum, medida que fue burlada con el desarrollo de un mercado negro con tintes mafiosos entre los niños.
A la segunda edición del Basuritas, Salo le puso una etiqueta que decía «Censurado, sólo para familias con buen humor».
-Hasta marzo en Bellavista
Habrá ofertones de láminas
Cómo una manera de despedirse bien de sus clientes, Salo mantendrá abierta su tienda de Bellavista, al menos hasta marzo próximo, con la novedad de que tendrá una liquidación en todos sus productos.
«Va a ser un remate de todo lo que tenemos con hasta 70 por ciento de descuento. Un ejemplo, un sobre de láminas que costaba 690 pesos, lo vamos a tener a 100 pesos», dijo Patricia Acuña, jefa del local de Bellavista.


