Gustavo Quinteros habla de su exitoso presente en el fútbol argentino
El ex DT de Colo Colo pone punto final a su salida del club albo aclarando el tema de los refuerzos durante su estadía: Conmigo siempre jugaron los que yo pedí.
Gustavo Quinteros (59) vive un presente feliz en su retorno al fútbol argentino, como DT de Vélez Sarsfield, tras 15 años de ausencia: este domingo su equipo jugará la final de la Copa de la Liga Argentina con Estudiantes de La Plata, que eliminó en semis a Boca Juniors.
«Estoy muy contento porque a pesar de que no tuve opciones de renovar mucho el equipo -pese a que se fueron varios del año pasado-, hemos logrado consolidar una idea de juego, obtener resultados y promocionar chicos, todo en muy poco tiempo. Siempre he confiado en mi metodología de trabajo pero esta vez todo se ha dado más rápido de lo esperado», dice Quinteros.
En los primeros partidos la prensa le dio con todo, en especial tras la goleada de 5-0 sufrida ante River Plate.
«Y, claro. Acá hay algunos personajes que te dan con todo cuando pierdes, pero después, cuando a uno le va bien, te piden notas o te invitan a sus programas. Yo por eso no leo ni veo nada. Mis hijos son los que me cuentan. Yo prefiero gastar mi tiempo libre en ver partidos o series de Netflix y no meterme en ese jueguito».
¿Fue una buena decisión no seguir en Colo Colo e irse a Argentina?
«Si hubiese habido un buen proyecto en Colo Colo, el ánimo de ir a competir internacionalmente y no conformarse con ganar el torneo nacional y la Copa Chile, me hubiese gustado quedarme. Pero no hubo ese proyecto y volver a Argentina para mí era la mejor opción porque quería estar con mi familia, ir a Cafferata -mi pueblo-, a ver a mis viejos, a mi hermana y a mis primos. Chile queda cerca de Argentina, pero viajar no es tan fácil. Hubo un momento en que teníamos un día libre y viajaba en la mañana a Buenos Aires y me volvía en la noche a Santiago. Por eso necesitaba ese regreso. Estoy donde quería estar hace tiempo».
Usted dijo que Vélez fue su mejor opción. ¿Qué otras tuvo?
«A fines del año pasado me llamaron de Perú para dirigir la selección y también otra de Centroamérica. También de un equipo de Paraguay y de Racing. Vélez fue al final, cuando dejé Colo Colo».
¿Qué tan cerca estuvo de dirigir la Selección chilena?
«Fue antes de la llegada de Eduardo Berizzo. Me llamó Francis Cagigao, hablamos dos horas en su oficina, pero no daban los tiempos porque estaba en plena competencia con Colo Colo. Tras la salida de Berizzo, no me hablaron nunca de la Federación».
¿Tuvo que hacer cambios en su metodología de trabajo por haber llegado a un fútbol mucho más competitivo que el chileno?
«Para nada. Ustedes (los periodistas) valoran poco la liga chilena?».
¿No es mucho mejor la liga argentina?
«Acá es mucho más física, se va al choque, es intensa. Pero en Chile casi todos los equipos tratan de salir jugando, buscan ganar. Son ligas distintas porque acá hay más jugadores, pero no están tan lejos en cuanto a competitividad interna».
Le cambio el foco. ¿Argentina le seduce más que Chile como país, aparte de lo familiar?
«Para mí Santiago es espectacular como ciudad. Junto a Buenos Aires, es la ciudad más linda de Sudamérica. La diferencia es que Santiago es más moderno y Buenos Aires es más europea».
¿Alcanzó a conocer Chile?
«No como me hubiese gustado. Llevé a amigos a Reñaca y nos encantó. También visité viñedos. Pero quedé con las ganas de conocer el sur que sé que es hermoso, y esquiar en Valle Nevado».
¿Cómo siente que lo recordarán a usted los hinchas?
«No tengo dudas del respeto y cariño que me tienen. Me lo demostraron mucho en la calle -incluso hinchas de la Católica donde también fui feliz-, y en todas partes donde fui. Nunca voy a olvidar cómo corearon mi nombre una noche los colocolinos en el Monumental. Nunca».
Pero no todos los colocolinos lo aplaudieron al irse. Uno dijo que usted se juntaba con los representantes en el mismo Monumental para hablar de refuerzos.
«No vale ni la pena mencionar a ese nefasto personaje que dijo eso que no conoce nadie?».
¿Pero usted se juntaba con representantes para visar refuerzos en el Monumental?
«Me extraña la duda?Y no, por supuesto que no».
Es que llegó harto refuerzo de dudosa calidad que contó con su venia.
«Conmigo siempre jugaron mucho, y bien, la gran mayoría de los refuerzos que yo personalmente pedí: Rodríguez, Gil, Solari, Lucero, Pavez, Wiemberg, Palacios, De Paul.
Pero llegaron también Santos, el Kiwi Rojas, Castillo, De los Santos, Lezcano. ¿No los pidió?
«Yo daba una lista de jugadores y de puestos. Al final se contrataba lo que se podía de acuerdo al presupuesto que tenía el club».
Última aclaración. ¿Por qué el año pasado sacó al portero titular Brayan Cortés del equipo?
«Eso yo lo aclaré en su momento?».
Recuérdelo, por favor.
«De Paul es un arquero de nivel y a mí me gusta que mis dos arqueros principales tengan actividad competitiva. A lo mejor otros DT no tienen esa idea, pero yo sí».
¿Qué otros principios aplica usted en la elección de jugadores?
«El que no esté 100 por ciento en lo físico, conmigo no juega. Y tampoco el que no cumple con las normas de disciplina. ¿Aclarado?».


