La rubia reaccionó coqueta luego que el cantante confirmara que tuvieron un romance
Le preguntaron si tuvo una relación con Larraín y el mexicano dijo: Adivina buen adivinador… ese cuento se acabó. O sea, la reconoció.
Ayer Quenita Larrain se transformó en la envidia de todas. Le gritaron «¡ídola, maestra, te pasaste!» en varios paneles faranduleros y sus detractores se tuvieron que morder la lengua. ¿Por qué? Luis Miguel finalmente reconoció que había tenido un romance con ella.
En medio de una conferencia de prensa en EE.UU., el mexicano recibió la pregunta del millón: «¿Es cierto que tuviste una relación con María Eugenia Larraín?». Su respuesta llegó con una sonrisa de galán y un refrán. «Adivina buen adivinador. ese cuento se acabó».
Así, en su estilo, el Sol de México al fin confirmó que tuvo algo con la rubia. Golazo de Quenita.
Por eso se puso toda cocoroca al enterarse de las palabras de Micky: «Qué te puedo decir, jajá.ehh. Yo. te respondo con otro dicho. A buen entendedor, pocas palabras, jejejé».
-Te ríes sola. Ya pues, ¿cuánto tiempo duró la relación con Luis Miguel?
-Jajá. Sólo él y yo sabemos las cosas que pasaron y el tiempo que duró. Estoy muy tranquila.
-Hoy día te convertiste en ídola. ¿Qué les dices a todos los que dudaron?
-Me río de las personas que hablan cosas y que no tienen idea. Yo soy la única que sabe las cosas lindas que. que puedo sentir.
Si bien la revista «People» ya puso a Quenita en la lista de las conquistas de Luismi, fueron imágenes de ellos juntos en un casino de las islas Turcos y Caicos las que hicieron hablar a la modelo, quien reconoció el encuentro, en agosto del año pasado.
«Hubo meses y meses rumores al respecto, de que nos vieron en varios lugares. La única vez que lo confirmé fue cuando estaba en Pelotón y me mostraron fotos. Fue súper chocante para mí la situación, pero yo dije sí, esa soy yo, porque no tenía nada que esconder», dice la rubia, quien hoy jueves ingresa a la nueva versión del reality de TVN.
Cómo se conocieron
La leyenda (porque ninguno de los dos lo ha contado), dice que Quenita y Luis Miguel se conocieron en el 2004 en el Hotel Conrad de Punta del Este. Que el cantante la vio, quedó impactado con su belleza, lo que inició encuentros furtivos en varios países. Pero ayer Pamela Díaz, en «M.Q.H.», contó otra versión.
«Se dice que cuando ella estaba con Zamorano, vino Luis Miguel y ellos fueron al concierto. Alguien que trabajaba ahí vio que cuando Ivan Luis Zamorano fue al baño, se supone que ella se hacía ojitos con don Luismi y él mandó a un guardaespaldas a pasarle la tarjeta del hotel. Ahí empieza la relación», reveló la Fiera, aunque dejó en claro que le contaron eso y que Zamorano «nunca se enteró» de nada.
La cercanía del astro azteca con nuestra rubia de exportación ha tenido varios momentos públicos. La sentó como invitada de honor en un concierto que dio en México y en el 2008, cuando se presentó en Chile, mientras cantaba «Qué nivel de mujer» se acercó a ella, que estaba sentada en primera fila, la miró con ojos matadores y le regaló una rosa blanca.
A fines del 2009, Quenita (que pololeba con Nabih Chadud), fue a Miami. «Necesitaba viajar para cerrar un ciclo», confesaría después. Se interrpretó que la rubia había tomado un avión para ponerle fin a su romance intercontinental con el ídolo mexicano.
«A buen entendedor, pocas palabras»Acotó la modelo, siguiendo el juego verbal de Luismi.
-Anita Espina, ex corista del mexicano
«Ha tenido pocos noviazgos»
Quien conoce muy bien a Luis Miguel es Anita Espina, su ex corista y amiga desde los 13 años. Sobre Quenita, dice que «nunca oí de ella, lo que quiere decir que no hizo gran bulla en su vida. Su apellido Larraín es muy chileno y creo que la he visto como amiga en Facebook de su hermano, Alejandro. De imaginar cuántas mujeres han estado con Micky con un hola, adiós y punto. Noviazgos ha tenido pocos, pero mujeres, muchas». Una de ellas fue Aracely Arámbula, su ex esposa, quien al verlo tan campante en la conferencia diciendo que «ahora vivo el presente», le mandó un recado por Twitter: «Sí, hay que vivir el presente… y qué mejor que con los hijos no? entonces?».


