Excompañeros de colegio recuerdan que era solitario y le hacían bullying
Tenía 20 años, estudió programación y trabajaba como ayudante en un centro de ancianos. En su casa escondía explosivos y sus padres no sabían nada.
En el tiroteo hubo un fallecido, dos personas resultaron heridas de gravedad y el mismo candidato resultó levemente herido, con una lesión en su oreja derecha que lo dejó sangrando en el escenario.
Tras la identificación han surgido datos sobre la vida de Crooks. Por ejemplo, se supo que la policía encontró material explosivo en su casa y en su automóvil, dice CNN, y que no estaba en el radar del FBI, informa «The Wall Street Journal».
El joven vivía en el suburbio de Bethel Park junto a sus padres, a una hora del lugar donde se realizó el acto de campaña de Trump.
Se graduó de la escuela Bethel Park High School en 2022. Según contaron alumnos del colegio, era solitario y sufría harto de bullying. Jason Kohler, estudiante que se graduó un año antes de la misma escuela, explicó a Fox News: «Era un chico que siempre estaba solo, siempre le hacían bullying, todos los días, era un solitario».
Kohler agregó que lo molestaban por cómo se vestía y que generalmente usaba atuendos de caza.
El «New York Post» informó que el joven intentó ingresar al equipo de tiro de su colegio, pero que no lo consiguió porque durante una prueba hizo un tiro muy malo. «Lo intentó y fue un tiro tan cómicamente malo, que no pudo formar parte del equipo y se fue después del primer día», contó un alumno.
Luego de cumplir 18 años, se registró como votante republicano. Alcanzó a votar en las elecciones generales de medio término y las elecciones presidenciales de este año serían las primeras en las que hubiese podido votar.
Estudió programación y trabajaba como asistente de alimentación en el Bethel Park Skilled Nursing and Rehabilitation Center, una residencia de ancianos situada a menos de un kilómetro y medio de la casa de su familia, según confirmó el centro. Marcie Grimm, la administradora, dijo que había pasado «el chequeo de antecedentes» y que hacía su trabajo «sin problemas».
Matthew Crooks, padre de Thomas, habló brevemente con CNN. Dijo que no sabían de las actividades de su hijo, que estaba tratando de averiguar «qué demonios está pasando» y que esperaría a hablar con las fuerzas de orden antes de hablar de su hijo.


