Huachipato derrotó 2-1 a Colo Colo en Talcahuano
Ganamos a lo García: humilde y hasta elúltimo, dijo el DT acerero sobre el triunfo en el último minuto.
Rafael Caroca y Mario Briceño tienen una diferencia de siete años de edad, pero ambos festejaron como cabros chicos el agónico triunfazo de su equipo, Huachipato, ante Colo Colo, con anotaciones de ambos, para dar vuelta el partido en solo 14 minutos y sellar un 2-1 que los pone en la parte alta de la tabla.
Con la mínima ventaja obtenida al minuto 59 mediante tiro penal de Claudio Aquino, el equipo popular manejó el encuentro durante buena parte del segundo tiempo. Sin embargo, en el estertor del encuentro vino la fantasmal aparición de Rafa Caroca, en un tiro libre, para empatar el encuentro faltando apenas cinco minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario.
El defensor de 35 años se adelantó a la defensa colocolina en un tiro libre venenoso y peinó con la testa para convertir. Lo gritó con el alma y se lo dedicó a su padre, que justo cumplió años este domingo.
«Es un proceso. Vamos construyendo lo que quiere el profe y esto es un trabajo de todos. Somos un grupo muy unido y hay que seguir así, con humildad. Le dedico esto a mi papá que está de cumpleaños hoy», dijo luego del triunfo el jugador formado precisamente en el cuadro de Macul, que pese a su origen albo gritó con todo la conquista para comenzar la remontada.
Lo que vendría después parece sacado de una película con final feliz para el planeta acerero. En la última jugada del partido, cuando corría el octavo minuto adicional que dio el juez Felipe González, Aquino perdió una pelota a la entrada del área acerera. Brayan Garrido fue al suelo con una notable barrida y desde ahí se armó un contragolpe fulminante que condujo Mario Briceño y que también contó con la participación de Caroca, que se sumó como opción de pase.
Pero Briceño olió sangre y, con el hambre de los goleadores, maniobró con clase ante Mauricio Isla y, acto seguido, sacó un remate de gran factura desde la entrada del área para vencer a Brayan Cortés y desatar el delirio de la fanaticada local.
El hombre que surgió de La Serena y que defendió a la U durante un par de temporadas, se sacó la camiseta y recibió decenas de abrazos de sus compañeros.
Su técnico, Jaime García, terminó contento por el triunfo y la manera en que se opusieron a las adversidades, pero no quedó tranquilo por el trámite del encuentro: «Le ganamos a un gran rival que hizo todo para merecer el triunfo. Pero en el fútbol, y eso es lo lindo, uno tiene que ir con los pies en la tierra. Colo Colo tuvo un primer tiempo buenísimo.
En el segundo, los leímos mejor y los desarmamos un poco más. Ganamos a lo García: humilde y hasta el último».


