Fue atendida en México, pero prefirió volver a Chile para internarse en Clínica Alemana
Es igual que hace dos años, dice su hermana Liliana, recordando que la animadora ya fue operada en 2021 para sacar parte del intestino. Está mejor, pero con pena, dice un amigo.
Venía de pasar una semana en México promocionando el resort Dream Vista Cancún, donde Raquel Argandoña (66) recorrió desde el spa a la zona de deportes y entretenimiento. Hasta que allá empezó a sentir fuertes dolores estomacales y debió ser atendida. Estuvo en el Hospital Galenia desde el viernes hasta la mañana del domingo y aunque le ofrecieron una operación, ella se negó por estar lejos de su casa.
Su entorno le compró un boleto de avión business para que se viniera cómoda descansando y en un vuelo directo a Santiago.
Ya de vuelta en Chile, su pololo Félix Ureta fue a buscarla al aeropuerto y partió raudo con ella a la Clínica Alemana. Allí la internaron de urgencia la noche del domingo.
Liliana Argandoña, hermana de la animadora, confirma que sigue en la «UCI por una obstrucción intestinal, igual que hace dos años».
Se refiere al cuadro que la llevó a la misma clínica en octubre de 2021, cuando fue sometida a una colectomía, extrayéndole parte del intestino grueso para evitar el bloqueo.
Ahora sufrió los mismos síntomas, es decir intensos dolores abdominales. Por eso prefirió acudir al centro de salud en Chile para que la atendiera el equipo médico que ya conocía y era de su confianza. Una vez ahí le hicieron varios exámenes para determinar si era necesaria una nueva cirugía, la que aún no ha sido confirmada ni descartada.
«Pasó el día en observación y están analizando los exámenes», sostiene una fuente cercana que la visitó durante la tarde. «Es un cuadro delicado porque no está funcionando bien su intestino, es de cuidado. Ella está con pena, pero mejor», agrega.
Su amiga y compañera del programa «Tal cual» de TV+, Patricia Maldonado, cuenta que «yo me enteré a las 5 de la mañana. Casi me muero, pero mi amiga es dura de matar, igual que yo, así que nuevamente va a salir de ésta. No tengas dudas».
Caso aislado
Sylvia Márquez, gastroenteróloga de Clínica Indisa y Bicentenario, explica que «el intestino delgado tiene que ver con la absorción de alimentos y el intestino grueso con la absorción de agua para que la deposición sea formada, A veces estas especies de mangueras se tuercen por distintos motivos, los más frecuentes son las bridas intestinales (cicatrices o adherencias que pueden unir partes del intestino entre sí, provocando dolor)».
¿Por qué se producen las bridas?
«Depende de las cirugías que uno haya tenido, las inflamaciones ginecológicas o a la vida misma. A veces se producen cicatrices dentro del abdomen que funcionan como si fuera una cuerda que a veces atrapa la tripita y la dobla. Eso evita que exista el tránsito intestinal normal. Si eso no se corrige rápidamente con cirugía, la tripa se obstruye, deja de llegarle sangre y se da un cuadro grave, como la peritonitis».
¿Tener por segunda vez una obstrucción intestinal se debe a que no funcionó la operación anterior?
«No, porque lo que le deben haber sacado antes era la tripita que estaba obstruida, que estaba sufriendo. Lo que hace el cirujano es liberar la brida y si el pedazo de tripa está viable, la deja. No es que no haya resultado la cirugía, sino que en ese momento solucionó el problema. Ahora, uno puede volver a tener una obstrucción intestinal porque puede tener más bridas, más fibrosis dentro del abdomen».
La especialista afirma que si la situación se ha agravado, el cirujano debe remover la parte del intestino comprometido pues puede «provocar septicemia y eventual muerte» al paciente.
¿Cómo se puede evitar una obstrucción intestinal?
«No hay forma de evitarlo, pero es infrecuente. Por lo general, uno hace una obstrucción intestinal en la vida y no vuelve a tenerla. Estamos hablando de menos del 10%».


