La joven decidió que no hablará más de Pablo Schilling
Luego de una semana de persecuciones, cahuines y rebates, Kel Calderón prefiere refugiarse en los libros.
Raquel Calderón, la mediática hija de Raquel Argandoña y Hernán Calderón, no pudo menos que sonreír cuando se enteró de la frase que sus compañeros de la Universidad de Chile le habían dedicado durante la marcha del pasado miércoles para exigir crédito solidario y baja de aranceles.
«Educa, educa, educación gratuita, para que mañana egrese Raquelita «, era una de las consignas que daban inicio al paro que se realizó, previa votación de los estudiantes. Kel se inclinó por el «No», pero ganó el «Sí» con el 60%.
«No fui al paro porque no estaba de acuerdo, pero si logran juntar a miles de jóvenes para protestar por una causa, independientemente que yo estuviera de acuerdo o no, con ese tipo de tallas le quitan seriedad al asunto, lo farandulizan y pierde peso el alegato».
Asegura que se rió mucho y que eso no le quita el sueño.
Pero el mismo día también se molestó cuando leyó en otro sitio de Internet que un paparazzi tenía la prueba contundente de su amorío con Pablo Schilling, al pillarlos tomados de la mano en un restaurante del sector oriente.
En estos momentos, Kel está en el ojo del huracán y más que nunca ha tenido que dar declaraciones sobre su vida privada.
«Me asusta un poco que los periodistas me persigan, así que no voy a referirme más a ese tema. Decidí que me voy a mantener al margen», aclara con su voz ronca.
Su papá explicó también que el modelo la lleva a su casa después de Fiebre de Baile, aún cuando ella tiene su propio auto, porque no permite que su hija ande sola a altas horas de la noche, y apoya su decisión de no terminar con esa amistad.
«Mi hija ha desmentido categóricamente una relación con Pablo Schilling, pero no porque los medios descalifiquen esa amistad, debe rechazar a alguien que ella considera una buena persona, en esto respaldo la rebeldía de mi hija», remarca.
Raquel niega que haya peleado con su mamá por su amistad con el modelo y que la relación entre ambas esté deteriorada: «Nos vemos súper poco, pero cuando estamos juntas somos muy buena onda, siempre hemos sido súper amigas».
Resguardando su honor
¿Cómo combina los sesudos estudios de derecho en la Chile con un programa de baile con figuras de la farándula?
Para Kel, el secreto es la organización. Incluso, antes de firmar contrato con Chilevisión, entregó su horario de clase a los productores, para que no se toparan con los ensayos del programa y aclara que «hemos sido muy organizados y por eso nunca hemos tenido problemas. Las productoras manejan el horario mejor que yo».
Su padre, con un babero de dos metros, cuenta que más que orgulloso, está tranquilo con su hija y confidencia que, aunque ella le tiene prohibido decir qué notas se ha sacado hasta ahora, en la universidad «no le va bien, le va muy bien» y agrega que «el sábado antepasado estuvo estudiando desde las 6 de la tarde hasta las 2 o 3 de la madrugada».
Es por eso que Hernán Calderón es su principal defensor luego que la presentadora Viviana Nunes alegara en el programa «Mira Quien Habla» que «la chicoca no tiene vara para estar en la televisión. Qué lástima por una chica que estudia derecho». Raquelita llamó al matinal para defender su honor, luego que insinuaran que había pasado la noche con Schilling.
«Creo que va a ser lejos más incisiva y más preparada que su madre porque ha tenido más facilidades», pronostica el padre.
De carácter fuerte, al igual que su famosa mamá, Raquelita ha tenido encontrones con su padre. Hernán Calderón recuerda que a los 15 años quería ser modelo e irse a Londres. Incluso una agencia ofreció enviarla con una chaperona.
«Le dije que por ningún motivo y ella me espondió: ‘me embarraste la vida'». Ahora está orgulloso de influenciarla en su decisión de escoger la carrera de derecho.
Acerca de su futuro, Kel asegura que le gustaría ejercer el derecho penal, pero que aún faltan varios años de estudio y es muy pronto para decidir.
Su padre, quizá viendo más allá, está convencido que no ejercerá la carrera: «Si ejerce será en su propio beneficio y como cliente única de ella misma. Las leyes serán una preparación más fuerte para sus contratos, pero creo que estará en el mundo de las comunicaciones».
Kel, por lo pronto, toma todo en provecho propio. El programa de baile le sirve para desconectarse de tanta lectura de códigos. «Son dos mundos totalmente distintos pero no por eso incompatibles. Claro que cuando tienes acoso periodístico, psicológicamente cansa mucho, pero son cosas que uno aprende a llevar», analiza y da por finalizada la charla. Tiene bastante que estudiar.
-«No porque los medios descalifiquen la amistad con Schilling, debe dejar de verlo. Respaldo la rebeldía de mi hija», Hernán Calderón.
-Kel retó a los de Mega por pasarse luces rojas
El martes en la noche un móvil de Mira Quien Habla persiguió a Raquel Calderón hasta su casa, cuando salía de Chilevisión con Pablo Schilling. Al día siguiente en el matinal, una nota aseguraba que Kel había pasado la noche en casa del modelo. Ahí Raquelita no aguantó más y llamó para cantárselas claritas a Viviana Nunes, pero su padre, Herán Calderón, cuenta más antecedentes: «(Cuando la perseguían), mi hija se baja y va al móvil de MQH y les enrostra que se pasaran luces rojas por seguirla, y además doblar en segunda fila. Ella les dice que es una irresponsabilidad porque el día me mañana pueden atropellar y matar a alguien y ¿qué explicaciones va a dar en la televisión? Así que con mayor razón respaldo sus dichos. Los que la descalifican no tienen ni siquiera los estudios que tiene ella a los 19 años. Con eso lo digo todo».


