Estaría en el Cedars Sinai Medical Center de LA
Dicen que se fue a hacer un ADN, que tiene una bacteria en el estómago y hasta que nunca estuvo internado. Quenita mal: Ojalá no sea cierto.
«Luis Miguel está hospitalizado. Me lo dijo una fuente muy confiable». Con esa frase y sin entregar mayores detalles, Charytín -la excéntrica mujer que junto a Felipe Viel conduce «Escándalo TV», en Telefutura (Estados Unidos)- ayer remeció a la alta farándula internacional y dejó entrever que algo no andaba bien con la salud del cantante.
Desde entonces que en internet se han multiplicado las versiones sobre la estadía del amigo de María Eugenia Larraín en el Cedars Sinai Medical Center de Beverly Hills, algo así como la clínica de los famosos: los hijos de Michael Jackson y el mismísimo «Sol de México» nacieron ahí.
Mientras varios medios aseguran que el intérprete de «O tú o ninguna» fue a hacerse un ADN para descartar que Juan José Arias, un puertorriqueño que hace años reclama su paternidad, era su verdadero progenitor, Raúl de Molina, el animador de «El gordo y la flaca», de Univisión, se la jugó por una versión totalmente diferente.
Micky no llevaría uno, sino varios días hospitalizado y que una bacteria lo tendría con serios problemas en el estómago.
«Ha estado varios días en el hospital y su hermano (Alejandro Basteri) ha estado junto a él», dijo en su programa y agregó: «Sé de varias personas que lo vieron y que no fue sólo a hacerse un chequeo, sino que fue ingresado».
En tanto, desde las afueras del Cedars Sinai, el periodista Víctor Gutiérrez reportó que «hay mucha prensa, muchos fanáticos, pero el hospital aún no ha dicho nada al respecto», comentó al otro lado del teléfono. «Hasta se ha dicho que no está internado», agrega.
Quenita Larraín, por su parte, se mostró sorprendida con las novedades. «Ojalá no sea cierto. Pero sería una muy mala noticia si le pasó algo. Lamentablemente no manejo información».


