En Fortnum y Mason, fundada en 1707, venden variedades diseñadas para reyes
Tour por casas especializadas: variedades recomendadas y rangos de precios de cada tienda.
Londres construyó parte de su identidad alrededor del té, no solo como una costumbre casi ritual de cada tarde, sino también como un negocio transnacional.
Entre las casas londinenses de té más reconocidas están Fortnum y Mason en Piccadilly, Postcard Teas en Bond Street y Whittard of Chelsea en Covent Garden (que también tiene locales en Notting Hill y Piccadilly). Cada una ofrece un universo diferente: mezclas con historia real, rarezas cultivadas en lotes mínimos o tés vendibles al peso.
Fortnum y Mason
Fundada en 1707, es sinónimo de prestigio británico. En sus vitrinas el té más célebre es el Royal Blend, creado para el rey Eduardo VII hace más de un siglo. Un envase de 150 g cuesta unas 20 libras ($26.000), mientras que la lata conmemorativa de un kilo alcanza £275 ($356.000). Otro ícono es el Earl Grey Classic, en lata rosa con la inscripción «The Mother of All Teas» («la madre de todos los tés»), que cuesta lo mismo. En el mismo formato también figuran variedades como Darjeeling de primavera, Assam y Queen Anne.
Un vendedor de Fortnum y Mason describe a su mezcla más afamada: «El Royal Blend es el mejor té que tenemos aquí. Se creó para el rey hace más de cien años. Es un té muy especial; no es tan fuerte como el Breakfast Tea, es un poco más suave pero sigue estando bien equilibrado. Y si alguien quiere tomarlo con leche, es una muy buena opción».
En su tienda, los espacios están ordenados por plantas. En el nivel inferior se ubica el Food Hall, con vinos, licores y comida lista; la planta baja reúne té, café, galletas, chocolates y mieles; el primer piso ofrece vajillas, artículos para picnic, papelería, regalos y el salón de té The Parlour. El ambiente combina turistas que fotografían las latas turquesa con londinenses cargando bolsas, en una atmósfera a medio camino entre museo y tienda.
Postcard Teas
En el número 9 de Dering Street, junto a Bond Street, opera esta discreta boutique fundada por Tim dOffay. «Todos nuestros tés se seleccionan por aroma o por sabor», explica.
Su catálogo va desde un English Breakfast por menos de £10 ($13.000) hasta rarezas que multiplican el valor. Por ejemplo, el West Lake Long Jing Imperial Shi Feng, té verde de árboles imperiales, cuesta £45 por 10 g ($58.000); el Mi Hua Xiang Oolong, producido por Master Lin con árboles de 300 años, se ofrece por £59 por 20 g ($77.000). «Son más aromáticos. Muy especializados. Realmente deliciosos», resume Tim.
La tienda es pequeña. Estanterías blancas con cajas ilustradas recuerdan más a una galería de arte que a una casa de té. Sobre una repisa cuelgan pequeñas postales, mientras en una mesa central reposan tazas de cerámica japonesa y lotes mínimos de té. Aquí el lujo no está en la decoración ostentosa, sino en la trazabilidad y exclusividad de cada cosecha.
Whittard of Chelsea
En Covent Garden se encuentra la tienda más conocida de Whittard, concebida como su local insignia. Aquí el modelo cambia de venta tradicional a servicio personalizado. «Recomendamos el London Blend. Lo pesamos, lo medimos y lo preparamos para el cliente», dice un vendedor.
No se venden latas cerradas: los clientes compran té al peso en envases pequeños que se llenan en el momento. Entre las mezclas más populares están el histórico 1886 Blend (£10 los 100 gramos, unos $13.000) y opciones aromatizadas como Cherry Blossom o Coconut Truffle, que rondan las £12 ($15.500).
El ambiente es animado y turístico. Se sirven degustaciones, se apilan accesorios y termos. La experiencia es rápida, pensada para quien busca variedad, no rareza. Entre los más exclusivos destaca el té blanco Silver Needle, a £25 los 50 gramos ($32.400), seguido por Cherry Blossom, a £12,50 los 100 gramos ($16.200).
En todos los casos, los tés pueden llegar a Chile. Fortnum y Mason y Postcard Teas despachan pedidos internacionales desde sus páginas web; Whittard tiene tiendas en Santiago y desde Londres también ofrece venta online y envases preparados para llevar en viajes.


