Valeria Ortega cuenta que sus hijos están un poquito más grandes
La comunicadora está retomando su agenda AM previa a ser madre. No conozco la vida sin trabajar, admite.
Valeria Ortega nunca dudó en cumplir sus compromisos laborales AM de esta semana. Mientras su marido, Jonathan Lawn, está de viaje por trabajo en Papúa Nueva Guinea y su comunicación está marcada por 13 horas de diferencia, ella retomó un aspecto de su trabajo como comunicadora que al inicio de su maternidad dejó atrás: asistir a eventos que comienzan a eso de las 9 AM.
La también creadora de contenido relata que sus hijos, Oliver y Sienna, están por cumplir cuatro y dos años, respectivamente. Ella, entre risas, asegura que ‘mis niños están un poquito más grandes. Entre ellos se entretienen y eso me da un paréntesis durante el día. Por ejemplo, cuando los veo jugando, me escondo en la cocina y me quedo leyendo en mi Kindle. Los miro bien seguido para ver en qué están y trato de no hacer contacto visual, jajajá'.
Tras cumplir con los compromisos AM que sumó en su agenda, como un desayuno organizado por Danone para concientizar sobre la prevención del cáncer de mama, ella reconoce que ‘es harta coordinación, pero se puede. Sienna y Oli caminan, corren y conversan entre ellos. No sé en qué idioma, pero conversan entre ellos. Uno tiene que seguir siendo mujer. Yo partí trabajando a los 14 años y no conozco la vida sin trabajar. Siempre tengo algo que hacer, ya sea grabar o editar videos, y nunca estoy haciendo nada. Siento que emocionalmente y hormonalmente recién estoy saliendo de la cueva de la maternidad'.
Cuando su día comienza muy temprano, ella deja todo listo el día anterior -esto incluye desde el look hasta el peinado que lucirá en un evento- y a las 8 AM sus niños ya están en el jardín. ‘Ellos tienen la rutina de su casa y su mamá siempre ha sido así. Siempre he trabajado, mi marido viaja todo el tiempo y nuestros hijos tienen que adaptarse', admite Ortega.
Ella también reconoce ser ‘hiperactiva. Paso tiempo con mis hijos pero necesito hacer mis cosas. Además, yo funciono bien bajo presión porque sé que puedo lograrlo. Soy intensa, pero me gusta y recién me siento en mi piel nuevamente. Ahora estoy recuperando recién las actividades que tenía antes'.


