La madrugada del 2 de agosto de 2023, ocurrió uno de los atentados más infames que hayan tenido lugar en la llamada zona roja del conflicto mapuche. En la localidad de Aniñir, a medio camino entre Traiguén y Ercilla, en la región de La Araucanía, un grupo de encapuchados incendió la posta rural, la escuela, la sede social y la iglesia que allí funcionaban, pulverizando en cosa de minutos el engranaje que le daba vida a aquel modesto caserío.
Un paramédico, que intentó inútilmente apagar las llamas con un balde, terminó con el rostro quemado por una molotov que le estalló demasiado cerca, mientras que un puñado de niños y adultos se quedaron de un día para otro sin escuela ni posta rural. El atentado se lo adjudicó el Grupo por la Resistencia Mapuche Malleco.
Luis Álvarez, alcalde de Traiguén, cuenta que fue una gran tragedia. «Al menos 20 niños quedaron sin clases y mucha gente sin acceso a la salud. Las personas que viven en esta comunidad son casi todos mapuches y buenas personas y hechos así sólo nos hacen retroceder. Porque dañan a mucha gente, gente buena de esfuerzo que merece tener educación y salud», dice.
Dos años después, parte de aquella abominable tragedia está resurgiendo de las cenizas.
La nueva posta
Hace unos días, el alcalde, junto con el Servicio de Salud Araucanía Norte (SSAN) y vecinos de la localidad, realizaron la entrega simbólica de las llaves de la nueva Posta de Anañir, cuyas obras comenzaron a fines del 2023.
«Esta nueva posta significa un montón de mejoras para la gente de la comunidad de Aniñir, gente de esfuerzo, que merece tener una buena salud y que han esperado mucho por esto», dice el alcalde.
Álvarez indica que el centro de salud ayudará a más de 500 familiares de la zona, «quienes finalmente podrán tener un nuevo centro de cuidados».
El nuevo establecimiento fue financiado con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, con una inversión de más de $1.106 millones.
El director del SSAN, Jorge Montes, indicó que «es relevante que la salud llegue a todas las personas y sobre todo en proyectos como este, que tienen toda una historia de esfuerzo, de mucho trabajo y unión de parte de la comunidad».
El alcalde aseguró que este recinto «cuenta con todas las comodidades que la gente necesita, es grande, moderno y todo está muy bien equipado».
Según el servicio de salud, la posta tiene una superficie total de 392 metros cuadrados, dos box clínicos multipropósitos, un box gineco obstétrico con baño. Además, tiene una residencia destinada al TENS para asegurar una atención continua.
A pesar de esto, el centro aún no está listo para entrar en operaciones. Álvarez asegura que a más tardar la posta estará funcionando a fines de este año.
«Hay que implementar a la gente, hacer las inducciones, darle orden al lugar, implementar seguridad que es lo más importante. Ver temas eléctricos y luego probar, echar a andar y ver cómo funciona. Pero yo creo que a finales de año se va a inaugurar la nueva posta», aclaró.