La periodista estuvo viviendo tres meses allí para grabar Gran hermano
Soy muy carnívora y acá aprendí a amar más las escalopas y ojos de bife, reconoce. En Argentina recibió a sus padres y familiares.
Durante tres meses la rutina de Emilia Daiber tuvo una particularidad: de jueves a lunes estaba junto a su esposo e hijo de 5 años en Santiago y el resto de la semana en Buenos Aires para grabar su rol de conductora del reality «Gran hermano» de CHV. Ahí, la animadora aprovechó de estrujar las bondades de una ciudad que ella considera una de las más hermosas que le ha tocado conocer.
«El pasado jueves pasé mis últimas horas acá con este régimen, pues el programa cambiará de dinámica y podré seguir trabajando en Santiago», explica la periodista.
De esos días Emilia caminó por los barrios elegantes de Palermo, Recoleta y Belgrano, las calles típicas de San Telmo y hermosas áreas verdes del Jardín Botánico y Jardín Japonés.
«También visité lugares culturales, como el teatro Colón y los museos Malba y Bellas Artes», explica. «A mí me encanta comer y fui a muchos lugares muy buenos», agrega. Entre sus favoritos, que pueden ser un consejo útil para viajeros se encuentran, cuentan los siguientes.
El Preferido de Palermo. Comida típica argentina y bar destacado por las publicaciones especializadas. Borges con Guatemala, Palermo.
Gardiner. Menú variado, con verduras frescas y carnes bien calificadas por sus comensales, con elegantes jardines. Avenida Costanera Rafael Obligado 6311.
Corte. Restaurante de ambiente más sencillo y buenas críticas. Avenida Olazábal 1391, Belgano.
Sagardi. Carnes, mariscos y tapas. Fue inaugurado por cocineros vascos. Humberto 1° 319, San Telmo.
Niño Gordo. Menú oriental, decoración en concordancia. Muy concurrido. Thames 1810, Palermo.
¿Qué comida es su favorita?
«Ay, soy muy carnívora y acá aprendí a amar más las escalopas y ojos de bife».
Daiber cuenta que proviene de una familia grande y aclanada que suele compartir los fines de semana. Estar tanto tiempo la llevó a extrañar a su gente más cercana. «Pero como estábamos cerca, me vinieron a ver mis papás, una prima y mi hermana mayor Antonia, que es artista. Con ella paseamos y la llevé a los museos. Fue como tener una guía personal para que me explique cosas de las obras, jajajá».
Al pensar en estos días lejos, Emilia destaca que le permitió «perderme por las calles de una ciudad que tiene una continuidad».
¿Cómo así?
«Vas caminando por una calle bonita y te lleva a otra calle bonita. Es una ciudad con una belleza que no resulta empalagosa. Me recuerda al sur de Chile que tanto amo: un día puede amanecer con sol, luego se nubla, llueve y vuelve a despejarse».
La periodista está feliz de retornar a su hogar pues se reencontrará con su hijo y su marido. Se declara fan de tener rutinas en casa que impliquen actividades en compañía de sus seres queridos.
«Siento que esto es el cierre de un ciclo. Ha sido una gran experiencia profesional y personal que me aporta muchas horas de vuelo en mi trabajo», reflexiona Emilia Daiber.


