Se colgaban para pesarse y reclamaron porque no querían hacerse más exámenes
Médico jefe del rescate se explayó en una charla que dictó a sus colegas.
A seis semanas del rescate, por fin alguien se decidió a contar detalles inéditos de cómo fue la vida allá abajo. Fue el doctor Jorge Díaz, médico jefe del operativo de rescate, que ayer ofreció una charla en el Hospital San Juan de Dios para contar su experiencia.
Colgados . Una de las cosas difíciles, contó, fue pesarlos. Más bien mandarles una balanza. «Nos costó mucho encontrar un dinamómetro digital, que finalmente colgaron en un gancho de la misma mina. Entonces les mandamos un arnés, de los que se usan para la construcción, y ahí ellos se colgaban para obtener su peso».
Córtela, doc . Contó Díaz que llegó un momento en que los controles periódicos de peso y presión cansaron a los 33. «Doctor córtela, si no estamos enfermos», le reclamó Luis Urzúa, el jefe de turno. Ahí se distanciaron los exámenes.
Gatorade con papas fritas . Justo antes del ascenso en la Fénix II, les dieron una alta carga hidrosalina, para evitar una descompensación. «Tenían un aporte de sal, dos tarros de papas fritas y dos Gatorade Pro 01, con alto contenido de potasio». Esta última, una bebida energética que no se vende en Chile, se trajo especialmente para ellos.
La verdad de la Nasa . Los expertos de la Nasa recomendaron suministrarles vitamina D una vez al mes a los atrapados. «El problema es que cuando le dije a Yonni (Barrios, el paramédico) que iba la primera dosis, él me respondió¿primera dosis? ¿O sea que vamos a estar más de un mes aquí? «, recordó el médico.
Lindos pero reclamones . Cuando finalmente emergieron, las esposas y parejas los encontraron «más bonitos», pero reclamones por culpa de la comida. «Las esposas decían que recibían críticas en la casa porque la alimentación no era de la misma calidad (que abajo)», cuenta el doctor. «Por lo tanto, el cocinero que preparaba las palomas les hizo clases a las señoras».


