Está afinada, pero algunas teclas no suenan, dijo el maestro
No tengo ningún talento para tocar esta escala, agregó tras ver que a unos niños sí les resultó.
Una niñita se acerca a Roberto Bravo y le dice: «Disculpe, ¿usted es pianista?». Él, que mira atentamente la escalera musical instalada hace algunos días en la estación Quinta Normal del Metro, amablemente le contesta que sí y le cuenta que está ahí para tocarla.
El reconocido artista nacional intenta probar sus dotes musicales en el piano a gran escala, pero los niños que por allí circulan no respetan ni sus canas ni su experiencia y suben y bajan como locos por la escalera-piano.
Luego de escuchar las improvisadas melodías que los pequeños componen, el maestro da su veredicto: «Es una escalera basada en la escala Do Mayor. Está afinada, pero hay algunas teclas que no suenan», dice sobre los trece escalones blancos y negros especialmente instalados para motivar a los pasajeros a evitar la escala mecánica.
Con la oreja ya entrenada, Bravo se atreve a jugar. Por más que pisa fuerte el Do, suena cuando le da la gana; en cambio el Fa, el Sol y el La, sí responden.
«Alguien tendría que componer algo para piano-escalera y orquesta. También se puede intentar con melodías más simples como ‘Los pollitos dicen'. La melodía de ‘El Danubio azul' se podría tocar saltando entre los escalones, pero ahora no pude, porque no respondían todos», dice y con los dedos replica el conocido do-do-mi-sol-sol. mi-mi-do-do, de Johann Strauss.
Sin pedir permiso, los niños se vuelven a apropiar de la escala. El pianista, que acaba de llegar desde el sur y este martes dará un concierto en ayuda de los damnificados en la Escuela Militar («Bravo y amigos por un Chile mejor»), da un paso al costado.
«Curiosamente, suena mejor cuando los niños suben, más que cuando lo hacen los adultos. Es un gran invento para los niños, que disfrutan mucho», asegura.
Y cuando ya parece conforme con su performance sobre las teclas, le viene un ataque de honestidad: «¿Sabes cuál es la conclusión? No tengo ningún talento para tocar esta escala».


