Pruebas se realizaron en la Estación Espacial Internacional
La ausencia de gravedad y el desfase temporal fueron las principales dificultades que enfrentaron los seis cirujanos que operaron desde Nebraska.
SpaceMIRA se llama el pequeño robot que por primera vez simuló una intervención quirúrgica en la Estación Espacial Internacional (EEI), procedimiento que forma parte de los preparativos a largo plazo que la Nasa ha planificado para concretar el anhelado viaje a Marte.
El experimento puso a prueba las capacidades de spaceMIRA (acrónimo de Miniaturized In vivo Robotic Assistant), que pesa 907 gramos y está compuesto por una cámara y dos brazos.
Dos décadas
El robot es una versión adaptada especialmente para la travesía orbital y forma parte del trabajo desarrollado durante dos décadas por la empresa Virtual Incision y la Universidad de Nebraska, en Estados Unidos, que se han propuesto diseñar una máquina que permita operar a distancia tanto en lugares aislados del planeta como en misiones interplanetarias.
La máquina fue embalada en una caja del tamaño de un microondas para integrar la carga útil del cohete de SpaceX que viajó a finales de enero a la estación espacial. Allí, a 400 kilómetros de la corteza terrestre, fue ensamblado por la astronauta Loral OHara, quien llegó al espacio en septiembre pasado.
Dos horas
La operación duró dos horas y participaron seis cirujanos que estaban en Lincoln, Nebraska. Para simular la piel humana usaron tejidos de goma, que fueron manipulados por el brazo izquierdo del minirrobot, mientras que el brazo derecho hacía las incisiones.
«Le da manos y ojos más pequeños al cirujano y le permite realizar muchos procedimientos de forma mínimamente invasiva», declaró Shane Farritor, director de tecnología de Virtual Incision.
Un éxito
La operación fue calificada de exitosa por el equipo, aunque enfrentaron una dificultad hasta ahora imposible de soslayar: el desfase temporal de 0,85 segundos entre el centro de operación en la Tierra y la EEI. «En un paciente vivo, si hay sangrado es mi trabajo detenerlo de inmediato. Pero tener un retraso de 800 a 850 milisegundos entre ver la pérdida de sangre y luego hacer algo al respecto, quiero decir, efectivamente eso es como decir, OK, uno, Mississippi, dos, y luego seguir adelante y solucionar el problema», declaró Michael Jobst, médico que participó en la demostración con spaceMIRA. «Cinco segundos serían una eternidad en cirugía, y un segundo o medio segundo va a ser significativo. Así que, este fue un gran desafío», admitió. El objetivo de la NASA -al financiar parte de este proyecto- es vislumbrar soluciones a las potenciales urgencias médicas surgidas durante vuelos espaciales de larga duración.
Marte
En ese contexto, el desfase temporal fluctúa entre 5 y 20 minutos, dependiendo de la alineación de los planetas, si se trata de un viaje entre la Tierra y Marte.
«Hay muchas preguntas que aún deben responderse aquí, solo queríamos mostrar lo que es posible, y creemos que es un paso muy bueno en la dirección correcta», afirmó Shane Farritor, de Virtual Incision.
Miguel Solís, director de la carrera de Ingeniería en Automatización y Robótica de la Universidad Andrés Bello, refiere que «cuando hablamos de robots que hacen cirugías, y más aún en el espacio, se habla de nanorrobótica. En ese contexto, la precisión es crítica por las condiciones de microgravedad».
Para atenuar el desfase temporal, apunta el académico, se han desarrollado «robots con mayor autonomía respecto de la capacidad de la batería que alimenta los circuitos y autonomía respecto de la toma de decisiones de estas mismas máquinas».
Distancia
La distancia no parece ser un obstáculo insalvable porque hay una amplia experiencia de operaciones a distancia usando robots. «Técnicamente se puede operar entre continentes, pero está prohibido. Se ha hecho en forma experimental para demostrar que la tecnología es segura», asevera Gerardo Mordojovich, médico cirujano robótico de la Clínica Alemana.
En esos intentos intercontinentales, añade Mordojovich, también se han enfrentado al desfase temporal, como lo vivido desde la EEI. «Todo depende del ancho de la banda donde se establezca la conexión. Si logramos disminuir la latencia de la transmisión de datos entre los cirujanos y el robot, la cirugía será factible», complementa.


