La abogada explica que tras ser agredida ha gastado 40 millones de pesos en médicos
No tengo que darle explicaciones a nadie, yo debo pagar mis cuentas, dice la modelo que tras ser atacada no pudo seguir trabajando. Optimista, agrega que estoy tratando de retomar mi vida.
En el camarín, antes de entrar a la habitación donde se realizaría la sesión de fotos para la plataforma Onfayer, Romina Sáez meditaba sobre el proyecto que estaba a punto de iniciar. Si bien hace años participaba en calendarios en bikini, hacía mucho tiempo que no se mostraba en traje de baño. Además, una sensación de inseguridad rondaba en su cabeza.
‘Entrar a una sala, que me vieran y hubiera aplausos me hizo sentir mejor. Me empecé a sentir mejor', afirma la abogada y ex integrante del team ‘Mekano', quien está a punto de lanzar una sesión que la mostrará ‘como no me han visto aún'.
Esa inseguridad de la que habla Romina vino después de marzo de 2022, cuando un arrendatario la golpeó en un gravísimo incidente que ha requerido que la modelo se someta a tres operaciones reconstructivas en el ojo. ‘Les pedí que me aplicaran photoshop porque la idea no es dar pena. Con el pelo me tapé el ojo para que no se viera la cicatriz que tengo al lado derecho. Ese ojo quedó extraño y al sonreír se mueve un poco raro y las cejas están más bajas', afirma. La razón de aceptar la invitación de Onfayer tiene una explicación muy concreta.
‘Por un tema económico. Yo necesito facturar', explica. De hecho, el dinero que recaude por sus fotos le permitirán realizar una cuarta operación: ‘Una rinoplastía abierta que me permita respirar. Ahora tengo una fractura cerca del lagrimal y con la técnica que emplearán, abriendo la nariz, pueden solucionarlo'. Si todo sale como espera, la próxima semana visitará un médico y conseguirá hora para pabellón. Asegura que el litigio en tribunales que sigue contra quien identifica como su agresor, así como los tratamientos reconstructivos y siquiátricos le causaron un enorme daño. ‘Calculo que hasta hoy he gastado unos 40 millones de pesos. Todo era plata, plata y plata. Fue un cambio de vida total. Cambié mi casa de cinco habitaciones, tres baños y un patio enorme por una casa bastante más pequeña. Tuve que vender un montón de muebles que no me cabían. La habitación que ocupo es como una pieza de servicio y en el garage están mis perritos. Vendí dos autos, muebles, mi ropa, accesorios y lo que pude. Al final, entre el sueldo de mi mamá y lo que yo ganaba no alcanzaba', grafica.
Para peor no sólo las secuelas le impedían trabajar. Afirma que estar imputada en el litigio legal que mantiene le restaba posibilidades de trabajar como abogada. ‘Yo no podía estar sola. Caí en un pozo muy hondo, estuve al borde de pensamientos muy negativos, no veía puertas abiertas ni luz', dice. Las cosas comenzaron a mejorar hace un mes y medio. El tribunal le quitó la calidad de imputada y está recibiendo más casos en su área, el derecho de familia. Además está negociando con clínicas a las que les adeuda letras por cinco millones de pesos. ‘Con ellas negocio como buena abogada. Estoy tratando de recuperar mi vida y me siento como el ave fénix. Estoy aprovechando mi cerebro en mi trabajo de abogada y además el cuerpo que todavía conservo, lo voy a lograr', afirma animosa. Está mejorando su suerte, Romina. ‘Me emociono porque siento que están pasando muchas cosas buenas. Estoy explotando una parte más sensual de mí y creo que es muy positivo. No tengo que darle explicaciones a nadie, yo debo pagar mis cuentas y la plataforma es una buena idea para mejorar mis ingresos'.
Público objetivo
Christian Rubio es gerente de medios de la plataforma Onfayer y cuenta que se interesaron en contactar a Romina Sáez luego del éxito que consiguieron con la sesión de fotos a Faloon Larraguibel. ‘Nos dimos cuenta que todos los rostros de programas como Yingo y Mekano tenían mucho éxito en cuanto a venta y contenido. Nos dimos cuenta que Romina nunca había vendido contenido y que era una bomba sexy, que muchas personas querían ver en otra faceta. Nuestro público son hombres mayores de 40 años, así que ella alcanza ese perfil', explica. La negociación no fue tan sencilla. ‘Romina me comentó varias veces que se sentía insegura por su rostro, pero al final la convencimos. Ahora tiene contrato de exclusividad con nosotros por seis meses, que luego puede extenderse', cuenta.
¿Cómo fue la sesión de fotos, Christian?
‘Ella llegó nerviosa, pero se soltó, se empoderó y lo dejó todo en la cancha. Quienes vean el perfil se llevarán una sorpresa. Es un ejemplo, especialmente por todo lo que le pasó. Luego de lo que sufrió ella cayó en una depresión brutal, no quería salir más, pasaba acostada. Ahora logró vencer eso y se ve muy guapa'.


