Moscú ejecutó la noche del sábado el mayor ataque aéreo desde que comenzó la guerra en 2022
Por primera vez, fue golpeado un edificio gubernamental. Ya se habla de escalada en el conflicto. Y el papel de estos aparatos es radical.
Dicen los analistas que los ataques de Rusia a Ucrania, de la noche del sábado al domingo, significan una escalada en la guerra: Rusia golpeó por primera vez un edificio gubernamental, que alberga la oficina de la primera ministra y que se sitúa junto al Parlamento y cerca de la oficina del presidente, Volodimyr Zelenski.
No sólo eso. Esa noche y la madrugada, Moscú llevó a cabo el mayor ataque aéreo desde que partió su invasión a Ucrania en febrero de 2022.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, 805 drones, cuatro misiles balísticos y trece misiles de crucero fueron dirigidos a su territorio. De los drones, 751 fueron derribados, y cuatro de los trece misiles de crucero fueron interceptados.
La agresión afectó a todo el territorio, no solo a la capital, Kiev. Explosiones ocurrieron en las ciudades de Kharkiv, Dnipro, Zaporizhzhia, Kryvyi Rih y Kremenchuk.
En Kiev, se reportaron al menos tres muertos, entre ellos, una madre y su guagua.
El presidente Zelenski habló de «viles asesinatos», y sumó: «Tales muertes ahora, cuando la diplomacia real podría haber comenzado hace mucho tiempo, son un crimen deliberado y una prolongación de la guerra».
Más temprano este domingo por la mañana, aviones polacos y aliados fueron activados para garantizar la seguridad del espacio aéreo polaco debido a los ataques rusos en el oeste de Ucrania, cerca de la frontera con Polonia, informaron las fuerzas armadas del país, según Reuters.
Nueva estrategia
El ataque de los drones moscovitas tiene una lógica precisa. Rusia utiliza drones explosivos y drones señuelos, como publicó el sitio de noticias Al Jazeera. El explosivo se llama Geran-2, bastante económicos, y son un reacondicionamiento de los drones fabricados por Irán, llamados Shahed. Rusia modificó chips, cables, cámaras y sistemas GSM. La industria bélica rusa tiene una capacidad de fabricar 300 drones Geran-2 al día. En cambio, otra fuente, esta vez el ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, indicó que su país fabrica 4.000 al día.
Los drones señuelos son aún más económicos y pueden estar hechos de madera. Cumplen una labor crucial, pues abultan el ataque operando como enjambres que complican mucho a las defensas aéreas ucranianas. Los radares ucranianos no pueden distinguir con claridad tres o cuatro drones. Ven el enjambre como si fuera un solo objetivo.
Se vuelve, entonces, un combate dispar, pues Rusia obliga a Ucrania a dar onerosas respuestas defensivas utilizando interceptores costosos contra drones baratos, los que en su compartimento frontal llevan ojivas que pueden contener varios tipos de munición: de racimo, termobárica o de alto explosivo.
Otra de las estrategias de Rusia es el uso de la altura. «Actualmente, los rusos concentran sus vuelos a altitudes muy bajas, que son difíciles de detectar por radar debido a los puntos ciegos, o, por el contrario, lanzan drones para volar muy alto, entre 1.000 y 4.000 metros, fuera del alcance de las ametralladoras de la defensa aérea móvil», dijo un comandante de una unidad de defensa aérea al sitio ruso Gwara.
La defensa aérea móvil es una estrategia ucraniana que consiste en soldados que se trasladan en camionetas con metralletas tiroteando drones para desbaratarlos. Sin embargo, la caída de restos de drones tiene su riesgo. Varios de ellos provocaron incendios en un edificio de apartamentos de 16 plantas y en dos edificios más de nueve plantas, apuntó el sitio de noticias NBC.
Según el proyecto Shahed Tracker, Moscú utilizó en promedio 104 drones al día para atacar. Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, fue golpeada por al menos 116 drones el último mes. Y según CNN, en un trimestre Rusia lanzó 15 mil drones sobre Ucrania.
Paralelamente, las agresiones con drones rusos han acentuado la guerra sicológica, debilitando la moral de los ucranianos, según advirtió CNN.


