Varios vehículos quedaron atrapados por intentar cruzar la piscina que se había formado
Hasta la medianoche, habían caído casi 33milímetros de lluvia en la comuna de Quinta Normal y había 45 mil clientes sin suministro eléctrico en la región Metropolitana.
Marcelo Corro trabaja en Pudahuel y para regresar a su casa, que queda en el centro de Santiago, toma la Ruta 68 que está a dos cómodas cuadras de distancia. Normalmente no demora más de media hora en auto, pero la tarde del lunes, a la altura de Teniente Cruz, en la comuna de Lo Prado, la velocidad se tornó tectónica.
El paso bajo nivel que se encuentra en ese sector se inundó por completo, dejando la Ruta 68 con un coágulo insalvable de agua que impidió el paso hasta de los vehículos mayores. «Tuve que irme por una ruta alternativa y a una velocidad desesperante de lenta, porque estaba lleno de autos, buses, camiones y micros achoclonadas tratando de pasar. Yo no vi ningún carabinero, ningún funcionario municipal, a nadie. Era la ley de la selva», cuenta Corro. «Partí a las 5 de la tarde y llegué a mi casa pasadas a las 8 de la tarde».
Otros, porfiados, quisieron ahorrarse la vuelta larga e intentaron pasar por la piscina olímpica que se había formado y que tenía por lo menos un metro de alto. A lo menos tres vehículos quedaron a medio camino, atrapados en el agua.
La caída de árboles, los semáforos sin funcionar y los cortes de luz son, a estas alturas, la norma de lo que ocurre en Santiago cada vez que llueve, pero que se corte la arteria aorta que conecta Santiago con Valparaíso, es algo que no figuraba en los libros contables. Según explicó la Sociedad Concesionaria Rutas del Pacífico, a eso de las 17 horas «se registró un anegamiento en el paso inferior Teniente Cruz por el desborde del canal Santa Corina, comuna de Pudahuel, el cual se encuentra fuera de nuestra área concesionada».
El tránsito estuvo interrumpido entre los kilómetros 3 y 1,6, lo que bastó para que se formara un atochamiento infernal. Recién a eso de las 23 horas, cuando la intensidad de la lluvia había disminuido un poco, el tránsito volvió a la normalidad.
Más de lo esperado
Es cierto, todos sabían que iba a llover, pero nadie calculó que la lluvia iba a comenzar antes y que caería la cantidad de agua que cayó y que debiera seguir cayendo hasta el jueves. «Al principio, veíamos que este sistema frontal tendría más actividad hacia la zona cordillerana y precordillerana. Ahora no. Se extendió un poquito hacia los valles por la nubosidad atrapada por la cordillera», explica la meteoróloga Viviana Urbina, coordinadora de Meteored Chile.
Hasta las cero horas, habían caído 32,9 milímetros de agua en la comuna de Quinta Normal, 48,67 milímetros en Tobalaba, y 36,4 milímetros en Pudahuel. Según Urbina, podrían caer hasta 90 mm en la capital hasta la mañana del jueves, que es cuando debiera caer la última gota del frente.
Daños
Por supuesto, abundaron los daños colaterales, como las caídas de árboles. En Las Condes, por ejemplo, se registraron, hasta bien entrada la tarde del lunes, 28 caídas de árboles y al menos dos vehículos resultaron dañados.
Cerca de las 17 horas, se reportó el deslizamiento de una masa de barro que atrapó cinco autos en el camino a Cuesta Barriga.
Hasta la medianoche, había 45.518 hogares sin suministro eléctrico en la Región Metropolitana (en un momento esta cifra bordeó los 60 mil), siendo las comunas más afectadas La Reina, con 10.038 domicilios afectados; Lampa, con 9.823; y Maipú, con 9.434 hogares sin luz.


