El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, aborda los cuestionamientos por los montos propuestos al Congreso
Sobre la disminución de recursos para el ministerio de Seguridad Pública, explica que la seguridad no cae, porque es algo que depende de distintos ministerios.
Tras la presentación de la Ley de Presupuesto 2026, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, explica los principales puntos del proyecto, varios de los cuales han recibido críticas. Uno de ellos es la decisión de no incluir la denominada glosa Republicana, un monto de la normativa que queda a libre disposición del próximo gobierno y que le permite utilizar recursos según las prioridades que él defina. La medida ha sido cuestionada incluso por la candidata presidencial del oficialismo, Jeannette Jara, quien sostuvo que «ojalá el Parlamento pueda reponerlo».
Sobre este punto, el secretario de Estado dice: «Cuando se ingresa una ley de Presupuesto, como cualquier proyecto, se tiene que estar disponible a cambiar cosas. Y por supuesto nosotros lo estamos. Sabemos que la Ley de Presupuesto va a ser distinta al proyecto que nosotros ingresamos».
Grau enfatiza que «en la discusión del Presupuesto 2026 hay que ser responsable social y fiscalmente, lo que se expresa en que vamos a tener un déficit estructural de un 1,1%. Además, lograremos que durante esta administración, el crecimiento de la deuda pública sea el más bajo desde el primer gobierno de la presidenta Bachelet».
Respecto de las ejecuciones presupuestarias, «la meta en 2022 era que tendríamos un déficit estructural de 3,3%, pero tuvimos un superávit de 0,5, entonces, fue mucho mejor de lo que se esperaba. En 2023, era 2,6% y fue de 2,8%».
En 2024 fue diferente: hubo déficit.
«Ha sido el único año en que no hemos cumplido la meta, ¿por qué?, porque el monto calculado por el Impuesto a la Renta, inicialmente, fue más bajo».
¿Qué pasó?
«La meta el año pasado, 2024, era de -1,9%, y el déficit fue de -3,3%. Fue un déficit importante, reconocido por el gobierno y que implicó medidas correctivas. Nuestro sistema presupuestario es muy transparente, entonces, cuando ocurre lo que sucedió en 2024, lo que tiene que hacer el gobierno, regla que nos pusimos nosotros mismos, es un plan para lograr una mayor convergencia de las finanzas públicas, es decir, que los gastos se acerquen a los ingresos. Ese plan se presentó y tenía dos partes: acciones correctivas, que eran administrativas, que hemos hecho, y otras que eran proyectos de ley, que deben ser discutidos en el parlamento, los ingresamos, pero todavía no se han aprobado. Si se hubieran aprobado, el déficit que tendríamos este año sería el que estaba planteado en la meta, más el desajuste que tuvimos en minería. Es decir, en vez de tener un déficit de -2,2% (del PIB), que es lo que proyecto ahora, sería en torno a -1,8%. No quiero culpar al Parlamento, pero reducir y contener el gasto requiere a veces medidas administrativas y legislativas y estas últimas toman más tiempo».
¿Y en 2025?
«En 2025 estaremos mucho más cerca y el único ingreso relevante que ha estado fuera del rango de la estimación es minería, en que tuvimos la detención de la producción por el accidente de El Teniente».
Grau agrega que «solo ese hecho (la tragedia en la Región de OHiggins) explica más o menos la mitad del cálculo distinto en materia de estimaciones. Sin embargo, lo relevante es que toda la parte más gruesa de la estimación de los ingresos, que corresponde al Impuesto a la Renta, al IVA, está siendo recaudada de acuerdo a la estimación que se dijo hace un año».
¿Por qué se tomó la determinación de dejar fuera la glosa Republicana?
«La comisión de personas que abordó cómo reducir el gasto, en la que hubo gente del gobierno del presidente Sebastián Piñera y de la presidenta Michelle Bachelet, nos propuso sacar la glosa. Nos dijeron: si quieren darle a la siguiente administración, de la orientación política que sea, más libertad para que pueda reasignar parte del presupuesto, dado que puede tener prioridades distintas, en vez de definir un monto de libre disposición, definamos todo el presupuesto, pero démosle libertad para que una parte total de éste pueda reasignarlo de forma fácil y ágil. Entonces, nuestra propuesta se hace cargo de entregarle mayor libertad a la siguiente administración para que pueda redefinir las prioridades de una manera distinta, que es la propuesta que nos hizo la comisión, que todos celebraron y que después, cuando la implementamos, aparecieron las diferencias».
¿Existe la posibilidad de revertirlo?
«Cuando se ingresa una ley de Presupuesto, como cualquier proyecto, se tiene que estar disponible a cambiar cosas. Y nosotros lo estamos».
¿No está cerrado el tema?
«Ninguno lo está en materia presupuestaria, de lo contrario jamás hubiéramos aprobado la Reforma de Pensiones, el aumento del salario mínimo, las 40 horas o empezar a pagar la deuda histórica de los profesores. El Congreso es diverso y el Ejecutivo no tiene mayoría. La idea es que sea un presupuesto que les permita a los chilenos mejorar su calidad de vida, pero de forma tal que no comprometa la capacidad del Estado de hacerlo a futuro, eso significa la responsabilidad fiscal».
En seguridad pública, tema clave para la ciudadanía, hay partidas que caen: la del ministerio de seguridad pública baja 0,6%…
«La agenda de seguridad es la más importante para nosotros, lo que se expresa en que, cuando uno ve el presupuesto total de seguridad pública, que involucra a cárceles, la Fiscalía, Carabineros, algunas de ellas están en el ministerio de Seguridad Pública y otras en diversas carteras. Durante nuestra gestión, va a haber subido 16,7%, y en este presupuesto, en un 1,2%. La seguridad no cae, porque es algo que depende de distintos ministerios. Hay temas que tiene que abordar la Fiscalía, otros Aduanas, Carabineros y la Policía de Investigaciones. Ese presupuesto, en su totalidad, aumenta 1,2%, y en su globalidad 16,7%. Es suficiente 16,7%. Por supuesto que nos gustaría gastar más».
La partida mujer y equidad de género cae 0,7%… Este es un gobierno feminista…
«La agenda de más derechos a las mujeres es transversal. Un muy buen ejemplo es lo que se hizo con la PGU. Esta última subirá a $250.000 y es muy importante para quienes no pudieron cotizar, y una parte importante son mujeres, que no lo hicieron porque trabajaban en el hogar. No es que no hayan trabajado. La protección a la mujer es uno de los elementos centrales de nuestro gobierno».


