Samuel Martín además robó 17 mil euros a la Iglesia para satisfacer sus vicios
El cura ofrecía sus servicios sexuales a mujeres y parejas en Internet, asegurando que era bien dotado.
«Héctor, hombre heterosexual para mujeres y parejas. En Toledo capital. Fotos reales. Bien dotado (15cm) para tu placer y felicidad. 15 minutos: 50 euros, 30 minutos: 75 y una hora: 120 euros. Estoy abierto a todo excepto al sado. No os arrepentireis, os haré gozar de felicidad como nunca».
Este era el anuncio con que Samuel Martín ofrecía sus servicios sexuales en Internet y que ahora tiene a las localidades de Totanés y Noez, en España, cumpliendo a rajatabla lo que reza el adagio popular: «pueblo chico (juntos no tienen más de 700 habitantes), infierno grande».
Si bien cualquiera es libre de hacer lo que se le antoje con su cuerpo, la razón de tanta mejilla sonrojada es que el tipo es el sacerdote de ambas localidades. Pero no sólo eso, pues también, según se ha ido revelando, es el mismo cura que les ha robado 17 mil euros (unos 12 millones de pesos) en donaciones, incluida ayuda humanitaria para Haití, para dedicarlos a otros fines como pagar deudas de póker y cancelar saldos de llamadas a líneas eróticas y accesos a páginas pornográficas.
Aunque nadie estaba seguro de sus andanzas, los rumores sobre su comportamiento hace rato venían dando que hablar en ambos pueblos. «Sí, había comentarios. Era un secreto a gritos», admitió ayer, por ejemplo, la alcaldesa de Noez, Yolanda Sánchez. Pero no fue hasta que el mismo párroco reconoció ser amigo de lo ajeno, en las misas del 7 de febrero y de este último domingo, que el escándalo estalló.
Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo, de inmediato cortó sus servicios por apropiarse del dinero que no era suyo. ¿La polémica sexual? Fue la yapa. «Esto le ha sentado muy mal al pueblo», apuntó el jubilado Félix Fernández, a «La Voz Libre».
Sin embargo, no todo ha sido tirarle piedras y almas caritativas lo apoyaron. «Qué Dios le perdone. ¡Todos somos pecadores», dijo la feligresa María Luisa Villarreal, al diario «Público», mientras que Martín se encuentra en tratamiento siquiátrico en un lugar indeterminado.


