Aclare las funciones y déjelo todo por escrito
Queríamos algo que nos llenara, no queríamos vender cualquier cosa, queríamos aportar y sentirnos orgullosas, dice Francisca Solé, de Uni-ko, quien es socia con una amiga de infancia.
«Siempre que haya una buena alianza y se clarifique todo en profundidad, es posible», responde el famoso coach español Pedro Serrano respecto de emprender entre amigos, un práctica que se puso en entredicho tras la experiencia de Daniel «Huevo» Fuenzalida y Rosario Bravo por la inscripción del famoso podcast que tenían en conjunto.
Cariño y plata
La relación entre amistad y negocios tiene ejemplos exitosos en la historia de la humanidad, desde Microsoft hasta Airbnb, pasando por cientos de proyectos en los más diversos ámbitos. «Con mi socia, Michelle, siempre fuimos muy cercanas, desde chicas, ambas somos ingenieras comerciales y tenemos estilos de vida bastante similares. Nos gusta el deporte, la vida sana y somos parecidas en personalidad», dice Francisca Solé, de Uni-ko, un agua saborizada y endulzada completamente natural. «Nos empezamos a llevar muy bien en las ideas, en compartir, escucharnos, en lo financiero y nos dimos cuenta que las dos queríamos cosas similares. Queríamos algo que nos llenara, no queríamos vender cualquier cosa, queríamos aportar algo y sentirnos orgullosas», agrega. De ese vínculo entre amigas surgió la idea: «En esa época yo tomaba mucha bebida y ella se hidrataba con agua. De ahí empezamos a conversar y decidimos hacer un agua que fuera rica».
Funcionó
Nicolás Meneses y Andrés Urzúa se conocieron trabajando en la editorial Pez Espiral en 2019. «Yo estaba a cargo de la edición de colección de poesía y él de narrativa. Ahí se fraguó nuestra amistad y la posibilidad de armar una editorial autónoma», cuenta Urzúa, parte de la dupla detrás del sello Provincianos. «Ese cliché de que el trabajo va por un lado y la amistad o los vínculos afectivos por otro no opera en la literatura. La literatura -y sobre todo la poesía chilena- muchas veces ha estado movilizada y sustentada por la amistad y los vínculos afectivos. Me atrevería a hablar de un concepto que he estado acuñando en el último tiempo: las comunidades afectivas», asevera.
Complejidades
Aunque los negocios funcionan con o sin amigos, la complejidad surge justamente en el manejo de la empresa. José Uribe -académico de la facultad de Economía, Negocios y Gobierno Universidad San Sebastián- valora la claridad en la constitución del emprendimiento. «Debe quedar claro quién es el que manda, quién es el que toma las decisiones difíciles, por ejemplo, quién va a manejar las platas, quién va a manejar las operaciones. Porque por mucho que sean amigos, eventualmente puede que se topen o haya roces en la toma de decisiones».
Lo administrativo
La parte administrativa suele ser el motivo de desavenencias, apunta Uribe: «Lo que eventualmente podría pasar es que los roces que continuamente se generan por la operación de la empresa causen un posible quiebre a futuro. Eso ha pasado en muchísimas empresas, grandes, chicas, medianas; donde el fundador de la empresa termina saliendo o parte de los fundadores terminan saliendo porque las ideas después ya no cuadran entre los mismos fundadores».
¿Ventaja?
Según Alex Ortega, gerente de Innovo Usach, «la confianza entre amigos puede ser una ventaja brutal. Pero si no está acompañada de estructura, claridad de roles y acuerdos firmes, se convierte en un problema. Uno grave». Para sobrevivir y crecer como socios y amigos Ortega propone tres claves: todo por escrito, separar amistad de función y la confianza no reemplaza la estructura. «Un proyecto necesita cultura, no solo cariño. Define formas de trabajar, cómo se toman las decisiones, qué esperan uno del otro. No esperes que se entienda solo porque son cercanos», refiere.
Fundadores
Entre los estudios recientes que abordan este tema, «El dilema de los fundadores», de Noam Wasserman, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, se centró en 10.000 empresas emergentes de tecnología y ciencia, 40% de las cuales fueron creadas por amigos. Entre otras cosas, concluyó que en estas startups existía 30% más de probabilidad que uno de los fundadores dejara el proyecto ( https://acortar.link/wW5Blo). Otro estudio de Cass Business School de Londres y el Centro Wharton de la Universidad de Pensilvania determinó que las empresas fundadas entre amigos fortalecen sus compromisos financieros en periodos de baja actividad, incertidumbre o volatilidad (https://acortar.link/Bnh7ve).


