Elena Muñoz y Rodrigo Bastidas estuvieron casados casi dos décadas
Elena Muñoz y Rodrigo Bastidas están celebrando los 20 años de la Compañía Teatro Aparte. La fundaron tras conocerse como estudiantes en la Universidad Católica, pololear y casarse en el último año de la carrera.
Eran los tiempos en que formaban un cuarteto inseparable junto a los actores Magdalena Max-Neef y Gabriel Prieto. Juntos montaron un montón de obras, que para festejar el aniversario repondrán en cartelera, como «Yo, tú y. ellos», que reestrenan hoy en la Sala Teatro Aparte, de la que también son dueños.
En resumen, Rodrigo y Elena forman un equipo. Hoy están escribiendo el guión de la nueva teleserie vespertina de TVN y, según dicen, superaron hace rato su separación (2002), tras 18 de matrimonio y dos hijos en común (Milena y Raimundo).
«Lo mío con la Nena ya quedó atrás. Desde que nos separamos tuvimos claro que no íbamos a dejar de trabajar juntos», explica Rodrigo.
-¿Nunca dudaron?
-El minuto mismo de la separación fue complicado por razones obvias. Hubo que vivir un período corto de duelo: la Nena y la Magdalena hicieron «Desatinadas» y con Gabriel hicimos «Pateados». Fue bueno, porque después de algo así uno como que se odia un poco con el otro. Más que odio había rabia, pero se superó muy pronto, porque fundamentalmente somos amigos y queríamos seguir trabajando juntos.
-¿Cómo se logra eso?
-Con mucha madurez e inteligencia emocional para separar las cosas.
Las palabras de Rodrigo parecen sacadas de un libro de autoayuda. Pero su ex coincide con él. «Yo no siento que hayamos fracasado como relación. Tuvimos un matrimonio precioso, dos hijos maravillosos y ahora no somos pareja, pero seguimos siendo una familia», dice Elena.
-¿Qué pasa cuando alguno de los dos se empareja?
-Somos súper apatotados. Yo quiero ene a la pareja de Rodrigo, mis niños también, los hijos de ella a veces van a mi casa, mi pareja va a ver el fútbol con Rodrigo y mi hijo. Si no hay por qué estar mal.
-Pero de todas maneras hubo un quiebre.
-Hay quiebres en todas las relaciones, pero se pueden recomponer. Todo depende de las ganas de cada uno. Nosotros somos de vínculos largos y sólidos.
Más que odio había rabia, pero se superó muy pronto
Rodrigo Bastida


