La actriz está en pleno divorcio de Joe Jonas
La británica sale con el millonario Peregrine Pearson. Ya había dado señales de nuevo romance en octubre pasado.
A unos tres meses de anunciar su divorcio con Joe Jonas, la actriz Sophie Turner parece haber dado vuelta la página. O por lo menos así lo dejan entrever unas imágenes filtradas por el periódico «Daily Mail», donde la ex «Game of thrones» aparece muy acaramelada y a los besos con Peregrine Pearson, aristócrata y heredero del imperio de los medios de comunicación.
Fue en octubre cuando comenzaron los rumores con el socialité, a quien llaman Perry. De acuerdo al «Daily Mail», Turner y Pearson «fueron vistos besándose por primera vez durante una salida en octubre, lo que provocó la especulación de que ella había seguido con su vida después de su ruptura con el cantante de Jonas Brother, Joe, de 34 años».
Sobre el nuevo amor de la protagonista de «X Men: Dark Phoenix», se sabe que es «el hijo mayor y heredero de Michael Pearson, el cuarto vizconde Cowdray, un ex productor de cine que posee una parte significativa del imperio de los medios de comunicación de Pearson», detalla el medio británico. Su fortuna asciende a las 224 millones de libras esterlinas, cifra superior a los 10 millones de libras esterlinas de la mujer que interpretó a Sansa Stark en «Game of thrones».
Divorcio
Turner, de 27 años, está en pleno proceso de término de matrimonio con el cantante de los Jonas Brothers, Joe Jonas, con quien estuvo vinculada por siete años. Fruto del enlace, nacieron sus hijas Willa, de tres años, y Delphine, de 16 meses. La pareja se casó de manera sorpresiva en Las Vegas en 2019. Sin embargo, fue en Francia donde dieron el sí definitivo.
En septiembre, en sus cuentas oficiales de Instagram, ambos artistas dieron a conocer su quiebre.
«Después de cuatro maravillosos años de matrimonio, hemos decidido terminar nuestra relación de manera mutua y amistosa. Hay muchas especulaciones sobre el motivo, pero la realidad es que esto es una decisión mutua y los dos deseamos, sinceramente, que todo el mundo pueda respetar nuestros deseos de preservar nuestra privacidad y la de nuestras hijas».


