Profesionales nacionales destacan por su adaptabilidad y orientación a los resultados, dice vicedecana de la Usach
Ranking QS 2026 mide factores como reputación académica, citaciones y valoración de empleadores.
El Massachusets Institute of Technology (MIT) -de cuyas salas surgieron los inventores del GPS, las pantallas táctiles o el correo electrónico- es la mejor universidad del mundo en las especialidades de ingeniería y tecnología, según el prestigioso ranking QS 2026 por disciplina que elabora la consultora británica Quacquarelli Symond, especializada en educación.La publicación define a ingeniería y tecnología como un área temática amplia, que abarca distintas ramas. Entre ellas aparecen ciencias de la computación, inteligencia artificial, construcción civil, mecánica, electrónica o minería.
Además del listado global, cada especialidad tiene su ranking específico (se puede revisar en https://goo.su/zZXXK).
De Chile destacan seis instituciones, encabezadas por la Pontificia Universidad Católica (99 del mundo) y la Universidad de Chile, ubicada en la posición 132 (ver tabla).
Mejoró su posición
La Universidad Técnica Federico Santa María se encontraba en el puesto 332 y este año subió al 273. «Este ranking mide la reputación académica, que pesa 30% y las citaciones, que son 20%. Se suman las redes de colaboración internacional, que pesan 15%. Dicho de otra manera, la calidad de la investigación que realizan las universidades equivale al 65% del ranking global», comenta Andrés Fuentes, vicerrector académico.
En ese aspecto, la UFSM contrató a más de 100 profesores en los últimos cuatro años -con doctorado o magíster-, lo que aumentó el número y la calidad de sus artículos. «En publicaciones de excelencia y publicaciones con colaboración internacional somos número uno en Chile», plantea.
Sus carreras de ingeniería civil duran cinco años, tras los cuales los alumnos salen con un acervo tecnológico y una fuerte base matemática, afirma: «Con eso tenemos capacidad de saber hacer; es gente capaz de anticiparse a los desafíos emergentes. Ellos aprendieron a aprender, y es muy importante hoy día, en que el avance tecnológico es muy rápido».
Conexión industrial
La Universidad de Santiago avanzó del lugar 353 al 311. «Además de la alta empleabilidad de nuestros egresados, la facultad en la última década viene destacando en el área de investigación aplicada con fuerte conexión con la industria», señala Karina Acosta Barbosa, vicedecana de Docencia y Formación Profesional de la Facultad de Ingeniería Usach.
Entre sus investigaciones distingue una centrada en biotecnología de alimentos. «Particularmente en la extracción, caracterización y estabilización de compuestos bioactivos de origen vegetal, con aplicaciones en salud y alimentos funcionales. También destacan proyectos recientes, como el uso de inteligencia artificial para fiscalización pesquera, la biorremediación de aguas contaminadas con hidrocarburos o el desarrollo de bioaditivos para mejorar hormigón», detalla.
La vicedecana Barbosa, doctora en Ingeniería Eléctrica de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, valora a los profesionales chilenos. «Suelen destacar por su sólida formación técnica, con una gran capacidad de adaptabilidad y orientación a los resultados. Dado que la formación en ingeniería en Chile está muy vinculada a la resolución de problemas reales y a la implementación tecnológica en sectores productivos complejos, son en general profesionales que logran insertarse de manera exitosa, tanto en grandes empresas internacionales como en desarrollar estudios de posgrado en el extranjero», sostiene.
Sello regional
A nivel regional destaca la Universidad de Concepción en la posición 357. «Nuestros académicos desarrollan tecnología, hoy día tenemos un portafolio de tecnología posible de ser transferida alto en número», asegura Pablo Catalán, decano de la Facultad de Ingeniería UdeC.
Un ejemplo es el trabajo en materia de sustentabilidad o tratamiento de aguas para diversas industrias. «Tenemos muy buenas relaciones con empresas de los ámbitos minero, forestal, energético, telecomunicaciones, inclusive en términos de manufactura. Contamos con un Centro para la Industria 4.0, que abarca distintos aspectos de manufactura aditiva, inteligencia artificial, ciencia de datos, robótica, que le entrega servicios a empresas corporativas pero también a pymes», detalla.
Otro foco es el apoyo que reciben los alumnos. «Hacemos un programa en que nos visita un inversionista estadounidense, que toma la decisión de entregar 25.000 dólares a ideas que proponen nuestros estudiantes, lo que les permite iniciar el camino del emprendimiento tecnológico», describe. «Tenemos un compromiso con nuestra región, pero también tenemos alcance internacional», concluye el decano.


