Gladys Sáez renunció voluntariamente a su cargo
Estaba a pocos metros de mi casa y, efectivamente, me había servido dos copas de vino, relató Sáez, quien chocó con un motociclista la noche del jueves.
Al teléfono desde la comuna del Maule, en la región homónima, Gladys Sáez Salazar da señales de sentirse afligida. La mañana de este viernes renunció como seremi de Transportes y Telecomunicaciones del Maule, cargo en el que llevaba casi un año. ¿La razón? Luego de un accidente en auto la noche del jueves, las mediciones de rigor develaron que conducía bajo los efectos del alcohol.
Los hechos ocurrieron en el cruce de la carretera K620 y K610, camino a Talca, cerca de las 22.40 horas, cuando colisionó el auto en que se transportaba la ahora exautoridad contra un motociclista.
«Yo venía de una cena privada, iba sola en el auto, estaba a pocos metros de mi casa y, efectivamente, me había servido dos copas de vino. La moto pasó en luz roja y yo no la vi, están las cámaras, está la evidencia, la moto pasó en rojo, era una moto que estaba sin documentos, el señor salió con el test de cocaína, venía en estado etílico y yo tuve la mala pata, se me cruzó en mi camino», comentó la administradora pública.
Efectivamente, el parte policial consignó que tanto la seremi, como el conductor de la motocicleta (no individualizado) conducían en estado de ebriedad. Se constató, además, que el motorista había consumido drogas, no tenía licencia de conducir y el vehículo no contaba con documentos.
Gladys Sáez y el otro conductor fueron trasladados al Hospital Regional de Talca para constatar lesiones, que ninguno de los dos presentó, y luego quedaron detenidos esa noche en la cuarta comisaría de Carabineros de Talca.
«Hicimos todos los trámites como corresponde. Llegó Carabineros y se hizo todo como corresponde, aquí no hubo un trato privilegiado», precisó Sáez.
Según el parte policial, los detenidos fueron sometidos al examen de alcoholemia, pero la seremi se negó en primera instancia al control. Así lo confirmó el delegado presidencial regional Humberto Aqueveque: «Las dos personas involucradas en este accidente se encontraban en estado de ebriedad, por consiguiente, la seremi nos ha solicitado renunciar. Ella se habría negado al testeo, pero el testeo se generó específicamente en el mismo procedimiento».
Luego de que el incidente se hiciera público, Sáez, quien además está casada con el contralor regional de Coquimbo, Hugo Segovia Saba, hizo un mea culpa: «Para no entorpecer el trabajo del gobierno, porque me han criticado mucho, obviamente, decidí renunciar inmediatamente, de forma voluntaria. Le puede pasar a cualquiera, yo sé que como seremi de Transporte, obviamente, no debo beber nada, pero a veces a uno se le pasa por estar compartiendo. Fue un error».
La exautoridad, que había asumido el 29 de mayo de 2023, siente que estaba haciendo una buena labor en su cargo.
«Hicimos muchas cosas, tenía una excelente gestión, estaba en una tremenda evaluación del ministro. Ahora solo pienso estar tranquila con mi familia».
Dar el ejemplo
Las autoridades regionales reflexionaron sobre lo ocurrido a la exseremi. El delegado Aqueveque comentó: «Quienes hemos llegado a este gobierno creemos que el compromiso de los funcionarios públicos tiene que relevarse en una conducta funcionaria que es intachable».
La gobernadora del Maule, Cristina Bravo, observó que «uno no está por sobre la ley, independiente que uno sea una autoridad designada o una autoridad electa, uno siempre tiene que ponerse a disposición de los distintos controles que existen en la ciudadanía y dar el ejemplo».
Leonel Rojo, profesor de Toxicología y Farmacología de la Universidad de Santiago, explicó: «Conducir bajo al influencia del alcohol según la ley Tolerancia Cero es hasta 0,3 gramos por litro de alcohol, y estado de ebriedad es mayor o igual a 0,8 gramos por litro. Como en muchos casos, el alcotest da una cifra mayor que la alcoholemia porque se toman los vapores de alcohol que vienen desde el estómago y se suman a los del aire espirado desde los pulmones».
Sobre el caso en particular, el académico cuestionó: «Es improbable que haya tomado solo dos copas porque el alcohol en sangre era alto y, probablemente, aún tenía algo de alcohol en el estómago sin absorber. Esta persona nunca debió conducir. En otras legislaciones, como la de Estados Unidos, se maneja el concepto de DUI (driving under the influence) para referirse a la gravísima situación de conducir con alcohol en sangre. Aquí las consecuencias sociales llegan a lo laboral, primas de seguros, tutela de hijos y muchas otras consecuencias graves porque se considera que el individuo ha fallado gravemente a la seguridad de la sociedad».


