El cuatro veces campeón de la NBA cuenta que le gustaría armar un viaje a Chile
El astro promueve las pizzas Papa Johns. Es surrealista aparecer en todas las cajas, dice.
Shaquille O'Neal (51), cuatro veces campeón de la NBA, cuenta que nunca ha visitado Chile, pero que ganas no le faltan. «Me gustaría armar un viaje», dice el ex pívot estadounidense de 2,16 metros de altura y 147 kilos de peso en sus tiempos de jugador.
La cara del basquetbolista se encuentra tapizada en prácticamente todos los locales de Papa John's en Chile a raíz del lanzamiento de un nuevo producto estrella: La Shaq-a-Roni, una pizza de pepperoni en tamaño XL, que le hace honor a su nombre y dimensiones físicas.
«Tiene todo lo que me gusta en una pizza: extra queso y pepperoni. Mi cara aparece en las cajas, es algo un poco surrealista porque crecí comiendo Papa John's. Cuando estaba en la universidad (UCLA) las pedía siempre», dice el ganador de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
Además de ser un devorador de pizzas, Shaq también se ha desempeñado, y con cierto éxito, en diversos ámbitos del entretenimiento, desde la actuación en películas como «Kazaam» y «Scary Movie 4», la creación de cinco discos de rap y su actual hobby de poner música en fiestas bajo su apodo: DJ Diesel.
«Me siento afortunado de poder explorar tantas cosas y simplemente salir y pasarlo bien. De eso se trata para mí, divertirme y pasar un buen rato. Siempre digo que uso mi plataforma para inspirar, pero también para hacer reír a la gente. Ahí es cuando aparecen las películas. Y el poder ser DJ Diesel y tocar frente al público creo que es lo más parecido a la energía de un partido de definición de título. Es increíble», reflexiona O'Neal.
¿A qué se dedica en estos días?
«Me gusta mantenerme ocupado. Durante la temporada NBA vivo en Atlanta, donde soy uno de los comentaristas de ‘Inside the NBA'. Pero ya sea haciendo de DJ o apoyando a mis socios, me toca estar bastante de gira».
¿Cuál diría que fue su mejor y peor momento deportivo?
«Los cuatro títulos. Cada equipo empieza la temporada con ese objetivo y haberlo conseguido cuatro veces, con un tricampeonato incluido, es lo que me hace sentir más orgulloso. No diría que tuve algún punto bajo. Al final del día siempre me he sentido agradecido de lo que tuve que hacer para ganarme la vida. ¿El jugador que más me impresionó? Muchos, pero cuando crecía mi favorito era Dr. J (Julius Erving), él me inspiró a ser basquetbolista».
¿Qué consejos les daría a las nuevas generaciones?
«Mi consejo es el siguiente: escuchen a su madre. Sean amables y buenos. Ser una persona amable no requiere dinero y muy poco esfuerzo. Todos nos vamos a equivocar, yo también, pero si partes con eso, estarás bien».
¿Le cuesta encontrar ropa o zapatos que le queden bien?
«Años atrás, cuando estaba partiendo, todas esas cosas eran problemas para mí: el viajar, los aviones, encontrar ropa, zapatos. Pero tengo la fortuna de que ya no son tema».
La Shaq-a-Roni estará disponible hasta el domingo 31 de diciembre a lo largo del país. Por $990 usted puede agrandar la pizza Super Pepperoni familiar y convertirla en la XL del ex basquetbolista. Además, por cada unidad vendida, la cadena Papa John's donará el equivalente a un dólar a la Fundación Junior Achievement Chile. «Durante los últimos tres años hemos reunido más de nueve millones de dólares para diversas organizaciones», cierra Shaquille O'Neal.
Esta dinastía tiene para rato
Aunque no lo buscó, Shaquille O'Neal tiene su propia dinastía, ya que cuatro de sus seis hijos se dedican al básquetbol. Shareef (23) juega en la NBA G League, una especie de segunda división, mientras que Shaqir (20) está en el equipo de Texas Southern University. Amirah (22) formó parte del cuadro femenino de la misma universidad, mientras que Me'arah (17), la más chica, jugará en Florida University el próximo año. «Nunca quise que mis hijos sintieran que tenían que seguir los pasos de su papá. Siempre les dije que necesitamos doctores y abogados en la familia (ríe). Siempre ha sido más importante para mí que se enfoquen en su educación y estudios», dice O'Neal.


