Si sigue estas diez pistas conocerá si tiene el estrés bueno o el malo

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Autor de la Foto: JAVIERA RESZCZYNSKI


Tres neurólogos y un sicólogo explican si usted padece distrés o eustrés

Si anda con mal humor y peleando con los compañeros de trabajo, de seguro está con estrés negativo.

Teresa Vera

Para su información existe un estrés bueno y otro malo. El yin y el yang de la tensión nerviosa. Los neurólogos Nelson Barrientos y Álex Espinoza (ambos de clínica IntegraMédica), Roberto Maturana, director médico de clínica Los Coihues y el sicólogo Adolfo Villalón, director clínico de Psicokine, explican estas dos caras que causan estrés en el cuerpo y en la siquis. Por un lado se sufre y se ve todo color de hormiga: el distrés; y por el otro lado se anda pegado a la tecla positiva de la vida: el eustrés. Para reconocer el distrés, el doctor Barrientos explica que hay fases y detalla las que ha identificado el Instituto Canadiense del Estrés. Ponga ojo:

1.- Desgano 24/7: comienza con fatiga mental y física, como disminución de la vitalidad, somnolencia y desmotivación. Si siente esto está listo para el distrés.

2.- Mal humor : anda más irritable y aumenta el mal humor. Experimenta problemas con los compañeros de trabajo, familia y amigos, lo que potencia la sensación de enojo y desamparo, creándose un círculo vicioso. Consecuentemente, la persona se vuelve más solitaria, tomando una actitud de enfado con el mundo.

3.- Descontrol emocional: tras la tensión interna (mal humor) comienza una etapa emocionalmente cada vez más agitada que perturba sus capacidades. Empieza a dudar de sí mismo por problemas de concentración, pesimismo o toma de decisiones. Se intensifican las dificultades interpersonales, siendo difícil mantener el equilibrio emocional. En este periodo se puede desencadenar una depresión.

4.- Anda como apaleado: el cuerpo comienza con dolencias físicas crónicas por pasar tanto tiempo en estado de estrés, ya crónico; o sea, un distrés galopante. «Dolores de cabeza, tensión muscular, especialmente en las zonas cervicales, hombros y lumbares», precisa el sicólogo Adolfo Villalón. «Esto último lo vemos en muchísimos pacientes, razón por la cual se complementa el tratamiento sicológico del estrés con kinesioterapia».

5.- Pasa resfriado: aparecen las patologías físicas que, en algunos casos, se manifiesta en forma de enfermedades comunes, como resfriados, alergia, gripe, asma, úlceras o colitis. En casos graves puede desencadenar en enfermedades cardiacas.

6.- Lo bueno de estar estresado: en caso del eustrés o estrés positivo, los especialistas apuntan a que es aquel que predispone a la acción. «Es algo positivo y estimulante. Son pequeños desafíos que van dando significado a la vida diaria y estimulan al progreso. Es la diferencia entre lo que se tiene a lo que se quiere, lo que puede incluso fortalecer la salud», precisa el doctor Maturana.

7.- Tenso, pero creativo : «El eustrés es ese que se siente ante la creatividad, el entusiasmo, la actividad física placentera, sea deportiva o de otra índole», acota el doctor Barrientos. Esta creatividad facilita una vida en que los problemas tienden a resolverse.

8.- Quiere aprender idiomas : el doctor Espinoza pone como ejemplo de eustrés el aprender inglés cuando una persona, por trabajo, debe dominarlo. «Hay un cambio cerebral en los circuitos neuronales que son beneficios. Obviamente es un estrés positivo siempre y cuando la persona sepa sobrellevar esta exigencia, tiene autocontrol y no deja que nada entorpezca el proceso». Otro ejemplo: trabajar con fecha límite también es una excitación positiva. Se cumple con la pega sin sentirse cansado.

9.- Es activo: la persona se esfuerza y cumple sus metas y se embarca en nuevos proyectos, siempre con vitalidad, salud y energía y experimenta emociones agradables. Está contento en su trabajo.

10.-Reacciona a tiempo : «La palabra estrés está bien manoseada. Las situaciones estresantes son normales. Con eustrés nos adaptamos a los cambios y reaccionamos rápidamente ante los problemas y peligros», agrega el doctor Espinoza. «Es hacer uso del sistema natural de supervivencia y adaptación ancestral. Significa prepararse para una situación que requiere un esfuerzo mayor», aporta Barrientos.

Quiere conocer los distintos tipos de estrés, pinche: http://www.apa.org/centrodeapoyo/tipos.aspx

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