Nico Castillo, Gato Silva y King Vidal se sumaron a Mena, Puch, Díaz y Toselli
Lo que están comprando no es la calidad deljugador, sino lo que representan como marcas, dice Patricio Castro, docente experto en marketing.

La Copa América Centenario, disputada en Estados Unidos en 2016, dejó no sólo una copa para las vitrinas de la Selección de Chile, sino la consolidación de la generación dorada, varios de cuyos integrantes están de vuelta en los pastos del país.
Nicolás Castillo en Universidad Católica, Francisco Silva en Deportes Limache y Arturo Vidal en Colo Colo se sumaron a Eugenio Mena (UC), Edson Puch (Deportes Iquique), Marcelo Díaz y Cristopher Toselli (Universidad de Chile), que ya estaban en el país. Esta situación abrió el apetito de otros regresos.
«Por Charles Aránguiz y Eduardo Vargas nos ha tocado preguntar, tratar de averiguar condiciones, su estado, cuándo les gustaría retornar. Las puertas del club están abiertas, pero haciéndoles saber nuestra intención de que ojalá sea luego», dijo Manuel Mayo, gerente deportivo de Azul Azul (la U).
«Actualmente, la mayoría de los clubes de fútbol de Chile están buscando aumentar sus ingresos, porque son sociedades anónimas. Ha existido una fuga de auspiciadores, porque no era muy atractivo el torneo, de modo que estos siete jugadores que ganaron la Copa Centenario van a ayudar a levantar la competencia local y al resto de negocios asociados, como merchandising y marcas que quieran estar con ellos. Desde este punto de vista, es una inversión no sólo de fútbol, no sólo de apuntar a ser campeones: lo que están comprando no es la calidad del jugador, sino lo que representan como marcas», opina Patricio Castro, docente del Magíster de Marketing de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.
«En términos de marketing deportivo, es tremendamente atractivo un jugador con la personalidad, temperamento y marca personal de Arturo Vidal y cualquiera de su estirpe. Son deportistas de elite, que si bien están en una etapa de declinación como deportistas, no lo están fuera de la cancha. Por todos lados es un aporte y le va a hacer bien a la audiencia, a los seguidores y al deporte como espectáculo, dentro y fuera de la cancha, particularmente fuera de ella», analiza Cristián Leporati, publicista, magíster en antropología urbana y humanidades.


