FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/22/Educacion_LUN@1_G9I2KP8PF_1_100_10_2202.jpg
Autor de la Foto: ANDREA MATURANA
Título/Pie de foto: Rodrigo Quevedo muestra el cintillo que captura ondas cerebrales con las que se puede mover la silla de ruedas.
Sistema chileno de neurocontrol para discapacitados presenta sorprendentes avances
Tecnología combina transmisión mental y algoritmos: en 2016 quiere participar en los JJ.OO. biónicos.
Javier de la Rivera
Falta apoyo
El año pasado, ProChile invitó a representantes de Rotatecno al Congreso «Smart City» en Barcelona. «Organizaciones como City Lab Barcelona y el Parque Tecnológico de Madrid quedaron impresionados. Todos quieren trabajar en este proyecto», cuenta Quevedo. En Chile las cosas son distintas. «Como empresa tenemos 14 trofeos nacionales y ocho internacionales, pero esos logros no se expresan en apoyo económico. Por eso a veces los expertos en robótica nos sentimos en el país equivocado», lamenta Quevedo.
Robótica pura
Rotatecno (http://www.rotatecno.com) es una empresa que busca acercar la robótica a los colegios con talleres y festivales de autómatas: en sus siete años ha formado 33 equipos juveniles de robótica. Hoy, trabaja en un desafío de alto impacto: Over Mind, software de neurocontrol que permite mover sillas de ruedas con señales cerebrales. Su promesa es dar autonomía y mejorar la calidad de vida de los discapacitados. El proyecto es liderado por el ingeniero comercial de la U. de Valparaíso y gerente de Rotatecno, Rodrigo Quevedo, junto a un equipo de expertos en telemática y tecnología asistida.
Poder mental
El sistema incluye 3 elementos: 1) Un casco o cintillo con sensores que capturan señales cerebrales; 2) El software Over Mind, que procesa la información para dirigir los movimientos; 3) El artefacto a controlar (en este caso, una silla de ruedas; también pueden ser robots o celulares). «Esta tecnología es reciente en el mundo, todo ha sido ensayo y error. Primero desarrollamos el software de control con un sensor magnético y luego creamos un algoritmo propio para controlar el motor con las señales del sensor. Fueron semanas sin dormir hasta que dimos con el código y la lógica de programación. El proyecto fue mover un robot Lego y se logró, luego neurocontrolamos un robot industrial. Ahí supimos que podíamos mover una silla de ruedas», cuenta Quevedo. De hecho, ya han logrado hacerla avanzar y retroceder.
-¿Cómo se transforman pensamientos en acciones?
-El sensor magnético se pone en la frente, captura señales eléctricas que genera el cerebro y obtiene señales alfa y beta. Ellas son interpretadas mediante un algoritmo, obteniendo parámetros que se configuran para accionar o mover cosas.
La Cybathlon
El sistema está concebido para permitir que discapacitados controlen cerebralmente sillas de ruedas y accionen dispositivos con aplicaciones domóticas (prender luces, la tele o mover cortinas a distancia). Este año postularán a fondos para el desarrollo final y lograr un prototipo para el mercado. También buscan financiamiento para asistir a los primeros Juegos Olímpicos Biónicos: la Cybathlon, orientada a personas que utilicen prótesis robóticas o neurocontroladas. La competencia se realizará en Zurich, Suiza, en octubre del 2016; cuenta con carreras de exoesqueletos y sillas de ruedas con neurocontrol que suben y bajan escaleras.


