Al girarlo, topper reversible cambia la sensación de la cama, de dura a blanda
Materiales como la espuma hacen transpirar más: eso va de a poco desgastando los materiales.

Para quienes no quieren comenzar el día con el pie izquierdo, tener un buen colchón es el primer paso. Crucial para un buen descanso, se trata de una inversión donde lo barato cuesta caro en cuanto a calidad de vida.
Pero si el presupuesto no le alcanza para renovar un colchón que ya comenzó a dar signos de fatiga de materiales, es posible alargar su vida útil.
Para eso sirve un buen topper, versión renovada del conocido cubrecolchón, cuyo objetivo es mejorar su comodidad y soporte. El Topper Flip de la marca Emma Chile, por ejemplo, fue destacado como «producto del año» por Poychile.cl (https://acortar.link/PxlK9), premio global que a través del voto directo de los consumidores recompensa a aquellos que se destacan por su innovación.
Sus creadores destacan que está fabricado con capas de espumas antitranspirables que absorben la humedad y evitan que el colchón se hunda, manteniendo la columna alineada de manera uniforme; su funda es suave al tacto, removible y fácil de lavar.
Al girarlo, este topper cambia la sensación de la cama, de blanda a dura y viceversa. «El usuario puede elegir cuánta firmeza busca en el colchón, de acuerdo al lado de la espuma», destaca Theresa Schnorbach, científica del sueño de Emma Chile. Su uso, asegura, puede ayudar a aliviar los puntos de presión, especialmente en zonas como hombros y caderas, favoreciendo una mejor circulación sanguínea y reduciendo las molestias durante el sueño.
¿Su precio? El topper de una plaza cuesta $79.596 en emma-colchon.cl (https://acortar.link/59Ewu4).
Elegir bien
Mantener una posición inadecuada durante el descanso puede impedir el buen dormir, advierte Andrés Silva Ruiz, neurólogo especialista de trastornos del sueño de Clínica Somno. Un buen colchón es muy beneficioso, dice, sobre todo para pacientes de enfermedades musculoesqueléticas o reflujo, por ejemplo.
«El colchón debe permitir una posición horizontal cómoda; mientras eso se logre, los procesos de descanso, regulación del proceso nervioso autónomo y la temperatura se realizarán de manera adecuada», indica. Como durante la noche el cuerpo cambia de posición inconscientemente, un colchón muy duro generará molestias; si es muy blando, el durmiente quedará hundido.
«Es importante tener un sistema nervioso alineado para que el cuerpo desarrolle sus procesos de manera óptima, como drenar el líquido encéfalo raquídeo o renovar el líquido articular. Antes de comprar un colchón es recomendable probarlo para elegir uno que no sea extremadamente duro ni muy blando», aconseja.
Para que dure
Que el colchón dure más o menos años depende del cuidado e higiene, por lo que se sugiere seguir algunos pasos para un óptimo mantenimiento. Héctor Luco, jefe del área de desarrollo de productos y diseño de Colchones Mantahue ( mantahue.cl , https://acortar.link/7JzRUU), sugiere no consumir nunca alimentos líquidos sobre la cama y preferir el sol al secador de pelo en caso de derrame.
«Para manchas profundas y difíciles de sacar se recomienda llenar un recipiente con agua y detergente, humedecer un paño limpio y pasar de esquina a esquina sobre el acolchado; luego, dejar secar en una habitación con mucha luz y ventilación», sugiere.
Elizabeth Álvarez, diseñadora de vestuario y textil de Duoc UC, explica que al comparar entre colchones con resortes y de espuma no sólo hay diferencias significativas en su durabilidad.
«Los de espuma tienden a tener telas lisas de poliéster, lo que puede provocar mayor sudoración durante el sueño; con el tiempo, tiende a perder densidad debido al peso del cuerpo, ya que carece de una estructura que mantenga el espesor original», advierte.
Más allá de la tela que cubre el colchón, recalca, lo que más importa para su vida útil tiene relación con la estructura de amortiguación y soporte, lo que depende de la calidad del relleno.
¿Un consejo general? Evite que los niños salten en la cama para no deteriorarlo. «Ojalá ventilarlo cada cierto tiempo, como se hace con las sábanas, porque acumula pelusas: se pueden remover parando el colchón y usando un cepillo para eliminar estos residuos. En caso de que tenga manchas, lo ideal es absorberlas con un paño, sin deslizarlo para que la mancha no crezca; luego disolver con un poco de lavalozas y bicarbonato», detalla.


