Periodista Osvaldo Navas Vega desclasifica datos de Italo Nolli
El retirado periodista Osvaldo Navas Vega recuerda cuando Ítalo Nolli, el abatido «Rambo chileno» fue detenido en 1987, acusado de fraude por $28 millones, por pretender hacer pasar por muerta a su esposa en esa época, Gloria Farías, para cobrar dos abultados seguros.
-¿Qué fue lo que más lo impactó de Italo Nolli en los 80?
-Cuando la mujer denuncia a la policía que este tipo la estaba dando por muerta, porque tenía miedo de que Nolli la fuera a matar de verdad, incluso les muestra un arma que el marido le había regalado y dice que en su casa había más armas.
-¿Hablaron con la esposa en ese momento?
-Conversamos con ella porque nos llamó la atención que ella misma lo denunciara. Fue bien escueta. Si el tipo incluso incineró un ataúd cuando fueron a investigar, porque según él, el cadáver era altamente infeccioso y tenía un certificado médico falso que ratificaba esto.
-¿Supieron qué pasó con él después?
-La policía no se preocupa más de él y la justicia no hace seguimiento, a pesar de que había incendiado una casa, le incautan muchas armas y el fraude por los seguros, ¡con todo ese tipo de cosas sale en libertad!
-¿Qué antecedentes tenían en esa época ?
-Cuando cayó en el 87, ya era un desequilibrado. El mismo reconoció que en los 80 salía a dispararle a la gente en la época de las protestas, cuando se hacían barricadas contra el gobierno y a lo mejor no lo hacía por apoyar a Pinochet sino para aprovechar el pánico, por querer matar. Cuando el auto fue incautado por la fiscalía militar, lo había pintado de azul a amarillo.
-¿Qué pensó cuando supo del caso esta semana?
-Cuando se supo que había estado en Vietnam, recordé al «Rambo chileno» y pensé que si le hubieran hecho seguimiento después de su detención, se podría prever su actuar violento o que repetiría sus acciones.
-¿Por qué cree que disparó a los detectives?
-Porque si chequeaban sus antecedentes en el mismo lugar, habrían descubierto que tenía órdenes de aprehensión, así que cumplió lo que le había dicho al abogado Aldo Duque, de que prefería estar muerto antes que volver a la cárcel.


