Chilena de 58 años sumó nuevo podio en el mundial de caza submarina de Brasil
Yo hago trekking contrarreloj, a alta velocidad, y así mejoro mi capacidad de aguantar la respiración, cuenta la diez veces campeona nacional de la disciplina acuática.
A sus 58 años, Delia Vargas acaba de sumar este fin de semana un valioso tercer lugar en el mundial de caza submarina que reunió a más de 25 países en las costas de San Francisco do Sul, estado de Santa Catarina, Brasil. Es el trofeo más reciente de la diez veces campeona de Chile en la especialidad y quien formó parte del equipo femenino nacional que en esta ocasión se sumergió en aguas desconocidas y complejas.
«Las corrientes eran súper cambiantes y a ratos no se veía nada, lo que hace mucho más difícil nuestro deporte donde se atrapan los peces sólo con un arpón y buceando con apnea», cuenta Vargas, que hasta hoy sigue una religiosa rutina física para conservarse como la mejor exponente de esta disciplina en su país.
«La gente cree que la caza submarina es meterse al mar y capturar cualquier pez, pero no es así. Hay muchas reglas, porque hay cuotas de especies, tamaños y hasta gramos de los ejemplares que hay que atrapar y si agarras uno que no está permitido son puntos en contra», agrega la ingeniera industrial y también esposa de Alejandro Kock, ex kinesiólogo de la Roja.
¿Y para seguir entre las mejores debe pasar todo el día en el agua?
«No, yo tengo que trabajar como la gran mayoría de las mujeres que nos dedicamos a esto. Y no es barato, eh. Pero sí es verdad que este es un deporte que requiere una gran condición física y yo suplo la piscina con preparación física y haciendo trekking. Aquí en Santiago dos o tres veces a la semana subo cerros para mejorar la apnea en seco».
¿Cómo es eso de la apnea en seco? ¿Cómo se mejora sin sumergirse?
«Hay ejercicios de apnea que se pueden hacer en seco. Si no tengo acceso al agua o ganas de ir al mar o una piscina, existen ejercicios de apnea que se hacen incluso mientras caminas. Yo, por ejemplo, hago trekking contrarreloj, a alta velocidad, y así mejoro mi capacidad de aguantar la respiración».
¿En su deporte al que más aguanta bajo el agua le va mejor?
«No necesariamente. Hay gente que dura mucho, tienen apneas súper largas, y no caza tan bien. Y hay otros que duran menos, pero saben atrapar los ejemplares precisos. Eso se aprende con el tiempo y, sobre todo, conociendo las condiciones del lugar. Por ejemplo, ahora Brasil nos fuimos mucho tiempo antes y gastamos mucho. Imagina, que cada vez arrendábamos un bote que nos costaba 200 mil pesos diarios. Y salimos unas veinte veces. Es mucho dinero, sin contar el lugar donde alojar que se paga aparte».
¿Qué otra cosa es clave para ser un crack de la caza submarina?
«En general, se requieren hábitos saludables. Yo, por supuesto, no fumo ni bebo alcohol. Y en la alimentación trato comer de todo, pero sin carbohidratos y con hartas ensaladas. Además, Valentina, mi hija, está en tercer año de nutrición y dietética. Ella se preocupa de qué es lo que tengo que comer y me reta si algo me falta».
¿Valentina es su hija que cuando chica estuvo en «MasterChef Junior»?
«La misma, la que le decían La Colorina. Hoy ya tiene 21 años y también me acompaña mucho a nadar. En la familia somos todos locos por el agua, aunque ella también se dedica a hacer comerciales y aparece en fotografías publicitarias».



