Camilo Briceño, El weón de las paltas, comenta el aumento de consumo per cápita de los chilenos de casi 9 kilos al año
Comité de Paltas entregó cifras anuales 2025 que ratifican a Chile en el podio en producción y consumo.
La palta ya no es solo la reina indiscutida del pan tostado matinal ni la infaltable del italiano con mayo casera. Hoy se luce en rolls de sushi, en ceviches, hamburguesas gourmet, pizzas, ensaladas, tacos de inspiración mexicana y hasta en postres saludables, confirmando que dejó de ser un acompañamiento para transformarse en protagonista.
Esa versatilidad culinaria tiene respaldo en las cifras: según el Comité de Paltas de Chile, en 2025 el consumo per cápita llegó a 8,9 kilos por persona al año -superando los 8,6 kilos de 2024- y consolidando a los chilenos como los segundos mayores consumidores de palta Hass en el mundo, solo detrás de México, donde se consumen entre 10 y 12 kilos anuales por habitante.
«La palta en Chile es parte de nuestra identidad alimentaria», afirma Francisco Contardo, presidente ejecutivo del Comité de Paltas.
Pero el fenómeno no es solo cultural. En la temporada 2024-2025 se destinaron más de 112.000 toneladas al consumo interno, cerca del 47% del total cosechado. A eso se sumaron más de 60.000 toneladas importadas, principalmente desde Perú. (ver recuadro).
El crecimiento responde a una tendencia de largo plazo. En 2000 el consumo per cápita era de 2 kilos; en los últimos cinco años aumentó 74,5%, pasando de 5,1 a 8,9 kilos. «Estamos frente a un mercado interno maduro, sólido y con una preferencia estable por esta fruta», recalca el dirigente.
Camilo Briceño, conocido como «El weón de las paltas», lo constata en terreno. Lleva 18 años en el rubro de la venta de esta fruta y asegura que hoy el consumo es incluso planificado por los consumidores chilenos. «La gente está programada con la palta. Tengo clientes que están suscritos a programas mensuales para comprar palta. Ya saben cuánto van a consumir mensualmente y reservan esa cantidad», relata. Briceño cuenta que mantiene como clientes a unos 300 hogares fijos. «Es un infaltable en la casa. Antes era más esporádico, ahora es rutina», afirma. Para él, la gastronomía también empuja: «Todos los restaurantes están incluyendo palta. Los sushis, las hamburguesas, todo. Eso ayuda a subir el consumo per cápita, porque no es solo lo que compras para la casa, es lo que comes afuera», explica. Esa doble vía -hogar y restaurantes- amplifica la demanda.
Las perspectivas productivas también son auspiciosas. Para la temporada 2025-2026 se proyectan 255.000 toneladas, un crecimiento de 6%. Lo relevante es que ese aumento no responde a mayor superficie -que incluso bajó levemente a poco más de 32.000 hectáreas- sino a mejoras en productividad. «Detrás de este desempeño hay manejo agronómico fino, adopción tecnológica y eficiencia. Estamos logrando producir más sin expandir mayormente la superficie», explica Contardo.
La palta peruana para la contraestación
El año pasado se consumieron en Chile cerca de 60.000 toneladas de paltas, que viene desde Perú principalmente. Francisco Contardo, presidente ejecutivo del Comité de Paltas, dice que la oferta extranjera, especialmente peruana, cumple un rol complementario, principalmente en contraestación. Chile produce entre agosto y abril, y cuando termina nuestra temporada comienza con mayor fuerza la fruta importada. «Más que verlo como una amenaza, entendemos que genera un mercado dinámico y competitivo. Dicho eso, en general el consumidor chileno prefiere la palta nacional por su sabor, su textura y versatilidad. Además, nuestro país ha construido una reputación sólida de calidad, estándares y consistencia de la fruta».
Camilo Briceño, «El weón de las paltas», cree que de Perú ahora llega con una buena oferta y que es competitiva a la chilena. «Es un mito que llega pura palta mala de Perú. Ese mercado está consolidado y ha mejorado mucho la calidad. Llega bien nutrida, con buen aceite y buena materia seca. Hay calidades incluso mejores que algunas chilenas, depende de la temporada», asegura.


