Sepa por qué se llama así el sitio que hoy permitirá revelar más enigmas de la antigüedad
Arqueólogos descubrieron puntas de flecha, cuentas de collares y restos de 35 individuos que vivieron entre el 3.200 y el 2.200 antes de Cristo.
Un tesoro de la prehistoria que acaba de aparecer en España tiene una relación con Chile, aunque no es motivo de orgullo. Arqueólogos descubrieron 200 puntas de flecha, 2.000 cuentas de collares y restos de al menos 35 individuos que vivieron en la Edad del Cobre, entre el 3.200 y el 2.200 antes de Cristo, en un lugar que era casi una leyenda y cuyo nombre está relacionado con un delito. Un georradar, que emite ondas electromagnéticas para escudriñar lo que está bajo tierra, lo redescubrió en la ciudadela mortuoria de Los Millares, en el municipio de Santa Fe de Mondújar, Provincia de Almería. Su nombre es «La tumba de la chilena».
«Se denomina así porque a finales de los años 60 sufrió un expolio que se atribuye a una mujer de nacionalidad chilena y que fue denunciado a la policía por personal del Museo de Almería», cuenta Juan Antonio Cámara, arqueólogo, académico del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada y uno de los dos encargados de las últimas excavaciones, que comenzaron el 2023.
Este «expolio» o saqueo habría ocurrido en paralelo a trabajos arqueológicos legales en ese lugar. La policía recuperó el material y hoy está en exhibición en ese museo. Como era una tumba sin túmulo o montículo sobre ella, pasó inadvertida y no fue localizada con certeza durante el Proyecto Millares, una campaña arqueológica de 1978.
«El apellido de la persona implicada consta en el expediente sancionador y en el depósito de materiales en el Museo. Sin embargo, ni yo lo sé ahora mismo ni creo que sea oportuno difundirlo. No sé siquiera si hubo sentencia firme. En cualquier caso, sería sin la presencia de la implicada que, al parecer, salió del país», explica.
Piensa lo mismo Alberto Dorado, el otro encargado de las últimas excavaciones, también arqueólogo y académico del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada: Conocemos la identidad de la persona que llevó a cabo aquella intervención, pero preferimos mantenerla en el anonimato. Creemos que, dado el tiempo transcurrido y las circunstancias en las que se produjo, no es pertinente hacer público su nombre», explica.
Cámara cree «La tumba de la chilena» no tendría que llamarse así. «Debemos pasar a denominar la tumba simplemente como N86, el código de orden en las tumbas preservadas en la necrópolis de Los Millares», asegura.
Pero es difícil, porque el nombre se repite en los medios de comunicación y en las publicaciones académicas. Una tesis del 2016 en la Universidad de Granada, por ejemplo, se llama «El ajuar funerario de piedra trabajada en el Calcolítico del Sureste de la Península Ibérica. El caso de la tumba de La Chilena y la necrópolis de Los Millares.
Circulación de bienes e ideas». El medio periodístico digital Gente publicó ahora «La tumba de la chilena de Los Millares desvela los restos de más 35 individuos y diverso material».
El georradar identificó las anomalías del subsuelo. «Las imágenes mostraban cambios en la densidad y reflectividad del terreno compatibles con cavidades y depósitos sedimentarios alterados, lo que orientó la excavación reciente y permitió evaluar con precisión el estado del contexto funerario», cuenta Dorado.
La tumba tiene sus particularidades. «Las excavaciones no han permitido caracterizar bien su estructura, aunque parece que era distinta a la mayoría de las tumbas de la necrópolis, que constan de cámara circular y corredor construidos en mampostería», cuenta Cámara. Varios de los artículos encontrados en esa tumba estaban dispersos y probablemente quedaron así por el saqueo.
Dorado explica que han encontrado además piezas talladas en sílex, una piedra extremadamente fuerte, usada como herramienta de todo tipo en la prehistoria, ídolos o piezas simbólicas y fragmentos cerámicos. «En conjunto, estos hallazgos contribuyen a redefinir la importancia arqueológica de la tumba y a comprender mejor la dinámica ocupacional del yacimiento en su fase inicial», asegura.