Diputada electa del PDG define el rol del partido en el nuevo gobierno
Yo diría que somos la llave que abrirá la puerta para todo lo que beneficie a las personas, dice.
Tras el triunfo de José Antonio Kast en las presidenciales y la composición del nuevo Parlamento, se abre un nuevo tablero político, donde el Partido de la Gente (PDG) emerge como una de las fuerzas más estratégicas del país. Luego de obtener dos millones y medio de votos con Franco Parisi (19,7%) en noviembre y de registrar un crecimiento significativo en la Cámara de Diputadas y Diputados -de 6 a 14 parlamentarios-, el PDG se posiciona como un bloque determinante para el futuro de las reformas que se discutirán en el Congreso.
En ese escenario, y con la mirada puesta en el inicio de la nueva administración en marzo de 2026, la diputada electa Zandra Parisi, hermana del presidente del PDG y una de las voces clave en la estrategia territorial del partido, entrega su lectura del resultado electoral. Sobre las pasadas presidenciales, afirma que «todos sabían el resultado» y agrega: «Matemáticamente hablando, José Antonio Kast iba a ganar sí o sí. Era algo esperado. Lo que quizás sorprendió fue la diferencia de votos. Pero este voto fue para evitar que saliera el comunismo».
¿Qué le ha dicho la gente con el triunfo de Kast?
«La gente está esperanzada. Me dicen ojalá no nos hayamos equivocado. También me comentan que muchos eran seguidores de Franco, y algunos sienten que no le dieron la oportunidad para ser presidente».
¿Finalmente fue un error del PDG llamar a votar nulo?
«El PDG nunca llamó a votar nulo. Lo que hicimos fue una consulta interna, donde pedimos a nuestros militantes que se manifestaran sobre si iban por el señor Kast o por la señora Jara, o si votarían nulo o blanco. Esa fue la pregunta que hicimos y la gente del PDG respondió. El 78% votó nulo o blanco y el 20% apoyó a José Antonio Kast. Nosotros nunca llamamos a votar nulo. Yo expresé mi postura abiertamente: yo no me sentía representada, por eso voté nulo, pero nunca le pedí a la gente que votara por alguien en particular. Al contrario, les decía que se informaran, que eso es lo que tienen que hacer. Los candidatos también deben informar a la ciudadanía para llegar a todos los hogares. Creo que el gran error de estas elecciones fue la cantidad de peleas, no corresponde. La política debe elevarse un poco más. Las peleas no dejan nada bueno. No son buenas ni para Chile ni para ningún país».
¿El fenómeno Parisi perdió fuerza tras la elección?
«No, no perdió fuerza. Si solo vemos la cifra de votos nulos y blancos, eso corresponde a cerca de un millón de personas. En el PDG somos 38.000 militantes. Hicimos un llamado a la gente del partido a que se manifestara sobre qué opción querían elegir y, además, les pedimos a los ciudadanos que se expresaran. Pero no podemos ser irresponsables llamando a votar por una opción u otra. Creemos en la democracia. Si alguien nos pregunta sobre nuestras propuestas, las decimos abiertamente. Todas las propuestas que beneficien a la gente son bienvenidas. Lo que se necesita es unir a Chile. Y ojalá todos los políticos lo entiendan de esta forma: la política debe centrarse en el bienestar común de la gente».
¿Cómo ve el rol del PDG en el Congreso? ¿Será propositivo o de oposición?
«El rol del PDG se dice que será de bisagra. Yo no lo llamaría así, yo diría que somos la llave que abrirá la puerta para todo lo que beneficie a las personas. El centro de la política debe estar en las personas, no en ideologías políticas ni en intereses de unos pocos. El votante de Parisi valora la economía y la seguridad, pero también está buscando ser escuchado. El votante de Parisi sabe que si no se levanta temprano a trabajar, nadie lo va a hacer por él».
¿Qué le parece la suspensión de la militancia en la DC del expresidente Eduardo Frei?
«Creo que en situaciones como esta se requiere respeto, prudencia y diálogo. El expresidente Frei es parte de la historia de la democracia en Chile, y las diferencias políticas deben resolverse con conversaciones, no con divisiones. Chile necesita más puentes y menos muros. Esta situación refleja una crisis más profunda en los partidos tradicionales. Me parece algo negativo».
¿En qué sentido?
«No corresponde, yo creo que esta situación refleja una crisis más profunda de los partidos tradicionales, cuando las diferencias políticas se terminan resolviendo con sanciones internas, el mensaje que se le da a la ciudadanía es de desconexión y peleas internas, el expresidente Frei tiene una trayectoria que merece respeto y la discrepancia se debería enfrentar con diálogo político, no con castigos, hoy la gente espera soluciones en seguridad, empleo, el costo de la vida, no ver a los partidos enfrascados en conflictos que no mejoran su día a día, la ciudadanía espera unión al fin y al cabo, espera respeto, y es lo que no estamos viendo».