El agua ennegrece la plata y el oro blanco; el platino incluso se oxida con la arena
El oro amarillo es el único metal que no se oxida, explica magíster en geomecánica.
Muchos entran al agua -la ducha, la piscina, el mar- con sus anillos, cadenas, pulseras y aros. Pero no es nada aconsejable: en general, las alhajas plateadas tienden a oxidarse con la humedad. Eso causa justo el efecto contrario al que se busca: una joya ennegrecida luce poco pulcra y desprolija.
El magíster en geomecánica Marcelo Rojas, académico de la Universidad Santa María, explica que este fenómeno ocurre con mucha frecuencia con la plata, que para la joyería está compuesta por 92,5% de plata y 7,5% de otros metales, generalmente cobre (que se oxida fácilmente en contacto con el agua).
«Si quiere que una joya de plata le dure más debería evitar bañarse con ella. El agua en sí no es la que oxida, pero sí atrapa el oxígeno que está en el aire. Cuando nos duchamos o nos bañamos en la piscina lo que hacemos es atrapar oxígeno: las microburbujas de aire que están en el agua son las que oxidan. Esas mismas microburbujas son las que utilizan los peces para respirar», precisa.
La plata oxidada toma una tonalidad oscura, pues el óxido de plata es de color negro. «Si una persona se baña muy seguido con sus joyas se le van a oxidar más rápido. Pero aunque no se duche con ellas, igual se les van a oxidar al estar expuestas al oxígeno del aire. Cuánto demore en ponerse oscura va a depender de la exposición de cada persona al oxígeno», aclara el especialista.
José Núñez, diseñador de joyas y dueño de la joyería Casabona, corrobora que las alhajas de plata tienden a ponerse de color negro por la oxidación misma del ambiente. «Pero también se oxidan con el cloro y con otros químicos. No es que pierdan su vida útil: solo tienen un cambio estético de gris a negro, pero estructuralmente el agua no provoca un daño», aclara.
Esto también le pasa a las joyas de oro blanco. «Es una aleación de oro y algún otro metal blanco; generalmente se usa paladio. Estas aleaciones tienen metales que se pueden oxidar y pueden ser dañados por químicos. Tampoco es recomendable ducharse con ellos», advierte.
Lo mismo le ocurre al platino: para la joyería se usa un 90% de metal puro (más caro que el oro). «El platino se puede oxidar con sílice; por lo tanto, la arena le puede generar oxidación. Es muy común que el platino lleve un recubrimiento de rodio, que podría verse afectado con la piscina o el uso de químicos, como el champú», indica Núñez.
La mantención
Rojas recomienda limpiar las joyas con una solución de bicarbonato y una gotita de vinagre. «Esa pasta le ayudará a limpiar la plata, sacándole el óxido,aunque puede ir adelgazando la plata».
Núñez desaconseja el uso de elementos corrosivos como pastas de pulir o limpiadores multiuso en crema. «Las joyas deben limpiarse con desengrasante -lavalozas, por ejemplo- ya que la mayor suciedad que tienen es precisamente grasa. Tampoco se recomienda usar jabón, ya que la mayoría son en base a grasas y se pueden ir acumulando cerca de las piedras (si es que su joya las tiene)».
¿Existen mantenciones profesionales?
«Sí, se realiza limpieza de ultrasonido, que es una batea de agua caliente con desengrasantes y vibraciones ultrasónicas».
¿Qué cuidados hay que tener con las piedras y cristales?
«Los cristales son blandos y un ambiente de playa los puede ir rayando. La arena es un molido de rocas y no sabemos de qué tipo son, por lo que puede ir desgastándolos. Lo mismo con algunas gemas preciosas, exceptuando al diamante: esta piedra puede rayarse solo con otro diamante. Los diamantes ni la cristalería se oxidan».
Limpiadores líquidos
También existen limpiadores específicos para dejar sus joyas de plata relucientes. Por ejemplo, el líquido limpiador de plata Connoisseurs se vende en Falabella.com y Ripley.cl ($8.990 y $7.490, respectivamente). De acuerdo a la información publicada por Falabella.com, el producto trae una canastilla para introducir la alhaja durante 10 segundos como máximo. «Luego se lava la joya con bastante agua, se deja secar y listo», señala.
Ojo: no se recomienda usar estos limpiadores en joyas que tienen resinas o piedras naturales; no hay problema si tienen zircones o cristales.
¿El oro amarillo no se oxida?
«No. No tiene oxidación. Basta ver lo que pasó con las catacumbas egipcias que se descubrieron hace un tiempo, donde el oro permanecía deslumbrante y con su mismo brillo. No cambia su apariencia con el oxígeno ni con el agua», responde el diseñador de joyas José Núñez. Concuerda Marcelo Rojas: «El oro amarillo -compuesto de 75% de oro puro y 25% de cobre o bronce- es el único metal que no se oxida. El oro tiene la cualidad de que uno siempre lo encuentra puro».


