Sebastián Martínez Marciel, de 11 años, es una suerte de ahijado del arquero de San Antonio
El futbolista sigue internado en la Clínica Bupa Santiago, rodeado de sus familiares y con el apoyo de hinchas que van a donar sangre.
«Tío Cris, @cris1obal, quiero enviarle este video para que sepa que lo quiero mucho y gracias, tío, por quererme tanto, por cumplir mis sueños. El domingo estábamos felices y ahora le mando yo un video para darle ánimo y que no se olvide que lo estoy esperando para jugar y, como le prometí, seguiré entrenando para que cuando vuelva se sienta orgulloso de mí».
El remitente es Sebastián Martínez Marciel, de 11 años, quien se ha convertido en una especie de ahijado de Cristóbal Campos, el arquero de San Antonio Unido que se encuentra internado en la Clínica Bupa Santiago, después del accidente automovilístico que sufrió la madrugada del lunes en la Ruta 78.
Como Campos, Sebastián también es arquero, juega en la tercera infantil del Huracán de Llolleo. Y también celebra su cumpleaños el 27 de agosto, como el ex golero de Universidad de Chile. Y, además, el niño es hincha de la U, por herencia de su padre, Brian.
En su cuenta de Instagram (@ sebaa_1_), Martínez Marciel agregó un video que refleja la relación entre ambos. Ahí se ven encuentros post partido, entrenamientos conjuntos e interacciones varias, como cuando San Antonio Unido jugó con la U por la Copa Chile en el estadio Nicolás Chahuán de La Calera y Campos salió a la cancha con Sebastián de la mano.
El domingo, en La Pintana, antes del accidente, intercambiaron regalos por la cercanía de sus respectivos cumpleaños. «Cristóbal le dio una camiseta y mi hijo le regaló un llaverito. Sebastián se veía como un Cristóbal Campos en el futuro, es su ídolo, junto con Claudio Bravo. Cuando llegó pensábamos cómo iba a ser su trato, viniendo de la U, de Primera División, una estrella. Pero se adaptó rápidamente a este club más humilde. Es muy humano, muy cercano, muy cariñoso. Para nosotros es una gran persona, sobre todo para mi hijo, y estoy súper agradecida de que le entregue cariño», dice su madre, Gabriela.
Alumno de quinto básico en la colegio Sara Cruchaga, de San Antonio, el ramo preferido de Sebastián es, obviamente, educación física. Empezó a jugar durante la pandemia, más que nada para que hiciera ejercicio en la época del encierro. Jugó en todos los puestos hasta que optó por el arco.
«Yo no quería al principio, porque lo puse en la escuela de fútbol en plena pandemia y pensaba que en el arco iba a pasar parado nomás, pero entrena todos los días, salvo miércoles y domingo, y tiene mucha disciplina», cuenta su mamá.
Ahora, aparte de jugar en el Huracán, Sebastián entrena en la escuela de arqueros de José González (JG24) y, como su madre trabaja en el SAU, prácticamente se ha criado en el club y es amigo de todos los futbolistas. Si no integra las fuerzas básicas sanantoninas es simplemente porque las infantiles del club parten a los 14 años.
«Como somos los primeros en llegar, va al camarín, comparte con los jugadores y tiene buena relación con todos. Este año, cuando llegó Cristóbal, lo acogió bien y le comparte sus conocimientos. En el video se les ve entrenando juntos en el estadio de Cartagena, antes del partido con La Calera, por la Copa Chile. Cuando terminó el partido, Cristóbal me dijo: ‘Tía Gaby, ¿y el Seba?'. Se había puesto a llover y lo fui a dejar a la casa porque se estaba resfriando, así que no pudo festejar el triunfo, ‘Hagámosle un video y se lo mandamos, entonces', me dijo Cristóbal. Y le hizo un video. Y ahora que Seba supo del accidente quiso hacerle él un video de aliento», explica Gabriela.


