Diego Parra dio el batacazo al lograr su clasificación en el Panamericano de Buenos Aires
El estudiante de 3° medio competirá en la modalidad de pistola de aire 10 metros, y le hizo una carta al presidente del COCh para pedirle la presencia de sus progenitores en París.
El tirador Diego Parra (16) es, hasta el momento, el deportista chileno más joven que competirá en los Juegos Olímpicos de París 2024, y el más bisoño integrante nacional desde Londres 1948. La clasificación que logró a comienzos de abril en el Panamericano de Buenos Aires ?en la modalidad de pistola de aire 10 metros? sorprendió gratamente a propios y extraños.
Aunque a él no: ya en los Juegos Panamericanos, con apenas15 años, el hoy estudiante de 3° medio del Colegio Hispano Americano se había ubicado 11°. Y aunque no quedó conforme, en la capital argentina tuvo su revancha. «A ver, cómo decirlo? Suena bastante absurdo, pero esto ya me lo esperaba hace rato. Me tenía bastante fe», confiesa.
Luego, instalado frente a la TV en el living del departamento donde vive junto a sus padres, Juan y Edith, y su hermano Juan Eduardo ?quien a sus 22 años es el actual campeón nacional adulto?, vuelve a ver el video de su ruta hacia la consagración.
Parra derrotó en Buenos Aires a rivales con mucho más recorrido, como el brasileño Felipe Almeida Wu, plata en Río 2016, hasta llegar a la definición con el estadounidense Nick Mowrer, donde totalizó 244,2 puntos luego de disparar 24 postones, superándolo por 5,6. «Ahí lo más gracioso fue que uno de los premios era una botella gigante de champaña, que por mi edad no pude tomar y me la traje».
¿Cómo será su preparación para los Juegos?
«Viajaré a fines de mayo a Múnich (Alemania), a competir en el Mundial. Eso me permitirá adaptarme al nivel más fuerte».
Cuénteme un poco de sus inicios en el tiro.
«Cuando tenía 10 años, mi papá me invitó para ir al CEO, a mirar, porque él también es tirador. Al principio no me gustó, pero a medida que iba entrenando, empecé a mejorar mi nivel y me di cuenta de que tenía futuro en esto».
De pronto, la puerta de su vivienda se abre e ingresa su hermana mayor, Macarena, quien es teniente de Carabineros, y llega de visita dominical junto a su marido, también funcionario de la institución, sus dos pequeñas niñas, y su perro Mike, que corre a los brazos de Diego, quien dichoso lo acaricia. «Como vivimos en un departamento en un octavo piso es más complicado cuidarlo, pero cuando estemos en una casa vamos a tener un perrito», dice.
¿Sabe que a la inauguración de los Juegos llegará en barco?
«Nunca he andado en barco, pero esta vez es llegando a la Torre Eiffel. Me imagino que va a ser una de las mejores experiencias de mi vida. Siento que ahí realmente podré decir que todo lo que he hecho, valió la pena».
Así que está ya imaginando ese momento lleno de parafernalia.
«Sí, y no me siento con miedo de hacerlo mal en la competencia. Voy confiado y siento que lo voy a hacer muy bien».
¿Le gustaría que sus padres lo acompañen a París?
«Sí, por favor. Siento que, si mis padres están al lado mío, apoyándome, voy a alcanzar mi mayor potencial de rendimiento».
¿Lo ha solicitado teniendo en cuenta su edad?
«Sí, hice una carta para dársela al presidente del COCh, Miguel Ángel Mujica, pidiendo que, por favor, como una necesidad extrema, mis padres estén conmigo allá. Me reuní ya con él y dijo que iba a ver si existía la posibilidad».
¿Y cómo fue su experiencia en la Villa Panamericana?
«Pude entrenar solo un par de días en el polígono, porque lo habían remodelado, pero el resto de la semana me tuve que quedar en la villa, solo, aburrido. Pienso que eso me pudo haber afectado en el rendimiento y que hubiese preferido quedarme con mi familia en la casa».
¿Ya le han dicho cómo será ahora?
«Nada oficial, pero creo que me voy a quedar los días cuando me corresponda por la competencia. Unos 3 o 4 días contando entrenamiento y competencia. Aunque también tengo que estar para la inauguración. Pero yo no voy a estar mucho en París, porque el polígono no es ahí, sino que a unas tres horas. (N. de la R: la competencia será en el Centro Nacional de Tiro Deportivo de Chateauroux, de la región Centro-Valle de Loira)».
¿Cómo le va en el colegio?
«Bastante bien. El año pasado tuve promedio 6,2. Pude mantener un muy buen equilibrio entre colegio y tiro, aunque este año me está costando más».
Y mientras se prepara para París, sus compañeros para la gira de estudio? ¿Irá?
«Sí, aunque no tenía planeado ir porque ya había viajado a Brasil. Pero podré disfrutar con mis compañeros en Camboriú».


