El actor de 62 años mostró gran estado físico para llevar la bandera de Paris 2024 a Los Ángeles 2028
Fernanda Aguirre y Clemente Seguelportaron el emblema de Chile en laceremonia de clausura.
En esta oportunidad, a diferencia del espectáculo inaugural, no hubo drag queens ni los polémicos cuadros que ofendieron a ciertas autoridades religiosas, y el director general de escena, Thomas Jolly, que incluso recibió amenazas de muerte por su atrevimiento al inicio de la cita deportiva, presentó un montaje más bien convencional en el Stade de France, donde 80 mil personas vieron el desfile de las delegaciones, todos los protocolos que exige el Comité Olímpico Internacional (COI) y un show denominado «Records», donde alternaron varios artistas locales como el grupo Phoenix y Air, el dúo musical conformado por Nicolas Godin y Jean-Benoît Dunckel.
«Diseñé un espectáculo en el que los Juegos Olímpicos desaparecen una vez más, y llega alguien y los funda. Hice un planteamiento muy visual, muy coreográfico, muy acrobático, con una dimensión operística para dar un gran fresco visual y despedir a los atletas de todo el mundo», resumió Jolly, fundador del grupo teatral La Piccola Familia.
Thomas Bach, presidente del COI, describió Paris 2024 como «unos Juegos sensacionales» y destacó tanto la sustentabilidad ecológica como la paridad de género que tuvo la cita, que convocó a 10.450 deportistas de 200 países o regiones, incluyendo una delegación de refugiados y la ya prolongada exclusión de los atletas rusos, tanto por dopaje, como por la invasión a Ucrania.
La representación chilena tuvo esta vez como abanderados a la viñamarina Fernanda Aguirre, quien perdió en octavos de final de la categoría +67 kilos de taekwondo tras darle una dura lucha a la campeona del mundo turca Nafia Kus Aydin, y Clemente Seguel, que recibió diploma olímpico tras terminar en el octavo lugar en la clase ILCA 7 de la vela. Entre los que quedaban del Team Chile en Francia, se pudo ver a la popular Tía Tania y Natalia Duco sacándoles fotos a sus compañeros.
Pero la guinda de la torta fue tal, ya que al mejor estilo hollywoodense, Tom Cruise apareció en lo más alto del recinto deportivo para dejarse caer con cuerdas en medio de la cancha, donde fue recibido entre aplausos y besos por los deportistas, en una especie de callejón oscuro que lo llevó al escenario a recibir el emblema olímpico de manos de la gimnasta Simone Biles y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, para luego salir en moto del estadio y de París.
La misión imposible del actor terminó en un escenario al más puro estilo hippie en una playa de California, donde Red Hot Chili Peppers, Billie Eilish y Snoop Dogg pusieron la música para que Cruise terminara precisamente en el letrero de Hollywood, cuyas dos últimas letras o, sirvieron para que se armara el logo de los cinco anillos, la más preciada imagen del movimiento olímpico.


