Tres estructuras fueron demolidas por la municipalidad y Carabineros
Alcalde Tomás Vodanovic asegura que hay crimen organizado en el campamento.
Cientos de cables de cobre, decenas de antenas satelitales de la marca Huawei, paneles eléctricos, costosas herramientas, un potente compresor y hasta equipos de seguridad para trabajar en altura fueron incautados este martes por Carabineros mientras participaban en la demolición de tres estructuras ubicadas en la toma de Maipú, lugar en el que la policía encontró enterrado en marzo pasado el cuerpo del teniente venezolano Ronald Ojeda.
El coronel Gonzalo Urbina, de la Prefectura Rinconada, explica que la demolición de las estructuras en la toma comenzó gracias a un trabajo realizado con la Municipalidad de Maipú, que determinó cuáles eran las zonas en que había lugares dedicados a la venta de drogas o que eran transformados en discotecas clandestinas. En marzo, detalla, hubo catorce estructuras demolidas y este martes se sumaron tres.
«La municipalidad se ha encargado de copar esos espacios con bloques new jersey de concreto. De esa manera no pueden volver a tomarse los lugares ni tampoco utilizarlos como zonas de acopio ni basurales. En caso de que alguien quiera sacar los bloques de concreto, nos da tiempo para actuar y evitar una nueva toma de los espacios porque esos bloques son difíciles de mover», detalla el coronel.
Urbina menciona que en una de las tres estructuras demolidas este martes Carabineros encontró materiales de electrificación y de construcción.
«No sabemos aún si las antenas satelitales, por ejemplo, fueron robadas o compradas. Pero como además había cables de cobre y paneles eléctricos, creemos que posiblemente esos materiales iban a ser usados para electrificar discotecas clandestinas o para abastecer de electricidad a la misma toma», dice.
Tomás Vodanovic, alcalde de Maipú, asegura que pese a que el objetivo del municipio es erradicar la toma porque es ilegítima y por las externalidades negativas que ha traído a la comuna como los ruidos molestos, la basura y los delitos. «Pero hace un año comenzamos a detectar bandas de crimen organizado, por lo que la estrategia tuvo que ser distinta y se tuvo que sumar la variable de la investigación policial», destaca.
El coronel Urbina agrega que otra de las estrategias para erradicar la toma de Maipú fue cercar la línea del tren que hace meses dividía a la toma en dos. «Antes era más difícil perseguir a quienes robaban celulares en las micros, bajaban y luego huían por las estrechas calles de la toma», finaliza.


